La Policía Local de la Llagosta, en el Vallès Oriental, ha detenido a un ladrón que tenía totalmente cruzado a un señor mayor del municipio. Por motivos que se desconocen, el delincuente decidió convertir al hombre en su objetivo, y fue a por él tres veces en tan solo doce días. El ladrón, un hombre de 37 años, según ha podido saber ElCaso.com, de etnia gitana y de nacionalidad italiana, con antecedentes, ha sido detenido por tres delitos de robo con violencia e intimidación. De esta manera, los policías han puesto fin al acoso que sufría el hombre, como mínimo temporalmente, pero habrá que ver qué pasa si el delincuente vuelve a la calle, la opción más probable.
Los hechos comenzaron el pasado 12 de febrero. La víctima, un hombre de 73 años, estaba caminando por el paseo de Joan Miró cuando un hombre se le acercó, lo abordó y le exigió que le diera dinero. El hombre mayor se negó, pero el hombre continuó intimidándolo, le arrastró hasta un establecimiento de la misma calle y le obligó a pagarle su compra. Parecía que la cosa había terminado allí, con una mala experiencia, pero el ladrón no había tenido suficiente, como dejó claro los próximos días.
Acoso constante
El día 17 de febrero, el anciano volvió a ser víctima de un robo. El ladrón se acercó a él, lo agredió, causándole lesiones leves, y le robó 60 euros. En aquel momento, la víctima decidió que se tenía que hacer algo al respecto, por lo que acudió a la Policía Local de la Llagosta para explicarles la situación y pedirles ayuda. Los agentes comenzaron una investigación para descubrir la identidad del ladrón agresivo, pero antes de capturarlo, actuó una tercera vez. El 24 de febrero tuvo lugar el tercer y último asalto. En la calle de la Estació, el ladrón volvió a acercarse a la víctima para pedirle dinero otra vez, según avanza La Llagosta informa y han confirmado fuentes policiales a ElCaso.com. El delincuente golpeó al hombre en la mano, le quitó el dinero que llevaba encima y le robó también una bolsa donde tenía la compra que acababa de hacer.
Por suerte, la pesadilla llegó a su fin. Gracias a las imágenes de una cámara de seguridad que un establecimiento de la zona dio a la policía, los agentes pudieron localizar al ladrón. Los policías descubrieron que el hombre tenía una orden de detención pendiente, se lo llevaron y lo acusaron de tres delitos de robo con violencia e intimidación. Los policías también investigan, según han explicado a ElCaso.com, si hay más víctimas, pero de momento no tienen constancia de ello.