Los Bombers de la Generalitat han trabajado este miércoles por la tarde en un incendio que ha afectado al centro de investigación IRTA-CReSA, ubicado en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), en el término municipal de Cerdanyola del Vallès. El fuego se ha iniciado cuando faltaban pocos minutos para las tres y media de la tarde en el exterior de las instalaciones, pero se ha propagado hacia el interior de la zona de oficinas a través de las ventanas que habían dejado abiertas y a un laboratorio. Además, las llamas, que eran muy virulentas, han ido hacia una nave anexa que se usa de pajar donde guardar la comida para los animales de granja de la Facultad de Veterinaria de la UAB.


Al recibir el aviso del incendio, se han activado quince dotaciones de los Bombers y, cuando han llegado al lugar, el mismo personal del centro de investigación ya se había autoevacuado sin que ninguno de ellos resultara herido. Los trabajos de extinción se han centrado en apagar el fuego en el interior del edificio principal de los laboratorios y de la nave adyacente, así como en que se pudiera contener y evitar que llegara hasta dos naves con animales que había cerca. Además, también se han monitoreado focos secundarios que se pudieran propagar a la masa forestal cercana al recinto.

Por el material que había en el interior, tanto de la caseta como de los laboratorios, se ha producido una gran columna de humo de color negro que se ha hecho visible desde varios puntos del Vallès, incluido en el paso de la AP-7 por la zona. Hacia las seis de la tarde, los equipos de extinción han podido dar por controlado el incendio en el edificio de oficinas y en el laboratorio, que se han visto afectados parcialmente por el humo, y han estabilizado el fuego de la nave anexa, que ha quemado completamente. Afortunadamente, ninguno de los animales se ha visto afectado. Por ahora, se desconocen cuáles han sido las causas del incendio.

El IRTA, en el centro mediático por el brote de peste porcina en Collserola

El IRTA-CReSA, donde ahora se ha producido el incendio, se situó en el centro de la atención mediática durante los inicios del brote de peste porcina africana que todavía afecta a Collserola, ya que los primeros jabalíes que murieron afectados por la enfermedad se encontraban en sus alrededores. Se planteó la posibilidad de que el origen estuviera en este centro de investigación, pero los informes del comité de científicos descartaron que el virus hubiera salido del recinto, porque la variante con la que trabajaban no era la misma que había causado la muerte a los animales.