Una violenta pelea ha dejado una persona herida por arma blanca en Lleida. Los hechos tuvieron lugar la madrugada de este lunes, 20 de julio, en la avenida Prat de la Riba de la capital del Segrià. Poco antes de las cuatro, un hombre ensangrentado acudió a la comisaría de la Guàrdia Urbana de la calle Salmerón avisando de que le acababan de clavar varias puñaladas. Los agentes trasladaron al herido al centro de atención primaria (CAP) de Prat de la Riba, a pocos metros de las dependencias policiales, donde inicialmente le atendieron por las heridas que había recibido. Posteriormente, le derivaron al Hospital Arnau de Vilanova.
La pelea estalló entre varias personas en medio de la vía pública, por motivos que, a estas alturas, se desconocen. En un momento determinado, uno de los implicados sacó un arma blanca, un cuchillo de grandes dimensiones, con el que atacó a uno de los otros hombres que se estaban peleando. La agresión le provocó cortes en la zona de la cabeza y en un hombro, y la víctima huyó antes de que la situación fuera a más.
Detienen a un hombre por el apuñalamiento
Tuvo suerte, ya que, cerca del punto donde se había desencadenado la pelea, encontró una comisaría de la Guàrdia Urbana y decidió entrar para pedir ayuda. Explicó lo que había pasado y efectivos de la policía municipal salieron inmediatamente a buscar al supuesto autor de las lesiones. No tardaron mucho: cuando pasaban diez minutos de las cuatro de la madrugada, los agentes de la policía de la ciudad localizaron a un hombre que coincidía plenamente con la descripción facilitada por la víctima, todavía con el cuchillo, y lo detuvieron, acusado de un delito de lesiones. El arrestado tiene 46 años y es originario de República Dominicana, según ha podido saber ElCaso.com.
El herido tuvo que recibir puntos de sutura y varias grapas que le pusieron los médicos del Arnau. El incidente provocó mucha expectación entre los amigos de la víctima, que también empezaron a buscar al sospechoso por su cuenta, generando momentos de mucha tensión, por lo que la Guardia Urbana requirió el apoyo de los Mossos d'Esquadra para mantener la situación bajo control.
