La Guardia Civil ha detenido a un hombre de 58 años que durante siete meses ha estado conviviendo con el cadáver de su padre en la localidad valenciana de Vilamarxant, en Camp de Túria. Los hechos salieron a la luz el pasado lunes cuando otro hijo del hombre, que vive en Japón y había venido a pasar las vacaciones con la familia, fue a ver a su padre porque hacía mucho que no tenía noticias suyas. Fue entonces cuando su hermano le confesó que su progenitor había muerto a principios de 2026 y que desde hacía meses su cadáver estaba encerrado en una de las habitaciones de la casa.

El otro hijo, en un ataque de ansiedad al tener conocimiento de lo que había pasado, se marchó del lugar y llamó a una sobrina para explicarle la situación. Fue esta chica quien alertó a la Policía Local de Vilamarxant y una patrulla lo fue a comprobar. Según detalla Las Provincias, como en una primera visita no les abrieron la puerta, en una segunda fueron acompañados de la Guardia Civil y entraron por la fuerza. En el interior encontraron una escena terrible: el cadáver momificado del hombre, de 94 años, tumbado en la cama y toda la habitación precintada con cinta aislante para que el hedor no saliera por la ventana ni hacia el resto de la vivienda.

No dijo nada para seguir cobrando su pensión

La Guardia Civil se hizo cargo de la investigación para esclarecer los hechos y se hizo una inspección de la habitación. El cadáver fue trasladado al Instituto de Medicina Legal de València para que se le hiciera la autopsia y se determinara cómo y cuándo murió. Los primeros informes forenses descartan cualquier signo de violencia y todo apunta a que se trató de una muerte natural a consecuencia de la edad y las enfermedades que sufría. Además, la principal hipótesis es que murió entre enero y febrero.

Aunque se tratara de una muerte natural, el hijo del hombre quedó detenido acusado de abandono de una persona en situación de riesgo, ya que el hombre no se valía por sí mismo y sospechan que el hijo lo desatendió y lo dejó morir. Además, también se le acusa de un delito de fraude contra la Seguridad Social, ya que el objetivo de haber silenciado la muerte de su padre consideran que fue poder seguir cobrando su pensión. De momento, después de declarar ante el juez, el hombre ha quedado en libertad con medidas cautelares.

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