Nueva agresión en la prisión de Brians 2. Este sábado, 8 de agosto, cuando pasaban diez minutos de las ocho y media de la mañana, uno de los internos agredió a tres funcionarios lanzándoles una silla y dándoles puñetazos y patadas. Los hechos comenzaron cuando el recluso provocó disturbios dando golpes contra la ventana y gritando, así que los trabajadores del centro penitenciario decidieron que lo tenían que cambiar de celda y trasladar a otro módulo para que no alterara la convivencia entre el resto de internos.

No obstante, durante el traslado, el hombre siguió desafiando a los funcionarios de forma agresiva. Una vez que ya habían llegado a la nueva celda, el hombre cogió una silla y la lanzó a la cabeza de un funcionario, que quedó momentáneamente fuera de sí por el impacto. Esto provocó la activación del código de seguridad y dos funcionarios más fueron a proteger a su compañero. El recluso intentó atacarlos de nuevo con la silla, llegando a golpear a uno de los trabajadores, pero consiguieron desarmarlo.

Tres funcionarios heridos en el ataque

El interno, W.B., originario del Magreb, siguió atacando a los funcionarios con puñetazos y patadas mientras los reducían, además de escupirles y amenazarlos de muerte haciendo el gesto de cortar el cuello con un arma blanca. Fruto de las agresiones, tres funcionarios acabaron heridos y requirieron asistencia médica. El primero sufrió golpes en el pecho y un puñetazo en el pómulo —además de acabar con el polo del uniforme roto—, el segundo recibió una patada en el hombro y el jefe de unidad sufrió una fuerte patada en la pierna.

"Los profesionales penitenciarios no son sacos de boxeo ni pueden continuar yendo a trabajar sin saber si volverán a casa lesionados", denuncian desde el sindicato SICAP-FEPOL ante estas agresiones. La situación en Brians 2 es preocupante, sobre todo ahora en verano, con trabajadores de vacaciones y todavía más falta de personal, donde los funcionarios están desbordados e, incluso, necesitan la ayuda de los mismos presos para mantener el orden ante los disturbios y las agresiones, como ya pasó justo hace una semana.