Trágico final en la búsqueda del parapentista desaparecido el pasado sábado en Àger, en la Noguera (Lleida). Después de que este martes se reanudara la búsqueda al tener nuevos indicios sobre dónde podría estar, los Bombers de la Generalitat lo han localizado muerto al otro lado del río Noguera Pallaresa. Su cadáver ha aparecido más al norte del punto desde donde había saltado, en una zona donde los equipos de emergencias no lo habían buscado durante los primeros días porque no se contemplaba que, en condiciones normales del viento, hubiera ido en aquella dirección.

Cuatro días de búsqueda con trágico final

La búsqueda se inició el sábado por la noche, alrededor de las once, cuando una mujer llamó al 112 para alertar de que su marido, un hombre belga de 56 años, había salido a hacer parapente por la mañana y no había regresado al camping donde se estaban alojando. Inmediatamente, efectivos de los Bombers se desplegaron por la zona del Montsec d'Ares, desde donde supuestamente se había elevado, pero no se pudo encontrar ninguna pista sobre su paradero. El domingo por la mañana, con la salida del sol, se activaron doce dotaciones terrestres y el helicóptero, además de los Mossos d'Esquadra.

Se delimitó una superficie de búsqueda que comenzaba en el punto desde donde había saltado, en la cima de Sant Alís, e iba desde la cara norte del Montsec d’Ares hacia Àger, limitando con la frontera con Aragón al oeste y con el río Noguera Pallaresa al este. Incluso, aunque las posibilidades de que estuviera allí eran remotas, se contactó con la Guardia Civil para que peinaran los primeros kilómetros dentro de territorio aragonés, pero la búsqueda no tuvo éxito. También se planteó la hipótesis de que no se hubiera llegado a elevar y que hubiera sufrido un accidente cuando regresaba a pie hacia el camping, pero tampoco se lo localizó por el camino.

Hacía mucho viento y el hombre se había dirigido hacia el norte

Viendo que no había ninguna pista que indicara dónde podía estar, se suspendió la búsqueda sobre el terreno y los Mossos d'Esquadra pidieron autorización judicial para rastrear la ubicación del teléfono móvil del parapentista. No obstante, la aparición de un testigo este lunes ha acabado siendo clave para poder saber qué le había pasado. Según explicó esta persona a los equipos de emergencias, el sábado por la mañana hacía mucho viento de levante en la zona del Montsec d'Ares y, a pesar de que varios parapentistas intentaron elevarse, el único que consiguió levantar el vuelo era el desaparecido. El hombre llevaba una vela de color azul y, en contra de lo que se pensaba al principio, se había dirigido al norte, hacia el embalse de Terradets, en dirección contraria a donde se le había estado buscando.

Así pues, este martes por la mañana se ha reanudado la búsqueda sobre el terreno con efectivos de los Bombers de la Generalitat y de los Mossos d'Esquadra que han centrado sus esfuerzos hacia la zona donde había indicado este testigo. Finalmente, la policía catalana ha podido localizar la vela azul del parapentista al otro lado del río Noguera Pallaresa, ya en el término municipal de Vilanova de Meià, y poco después los efectivos del GRAE de Bombers han localizado el cuerpo sin vida del hombre en el acantilado de la Grallera. Ahora, los Mossos se harán cargo de la investigación.