Carlos Fernández, exprofesor de karate del Club Esportiu Claret de Barcelona, ha sido encontrado muerto esta mañana en el Centro Penitenciario de Brians 1, donde estaba encarcelado desde mayo de 2023 por una causa de agresiones sexuales a menores de 16 años, con al menos cinco víctimas. Según la información penitenciaria facilitada, se ha suicidado. Hacía pocos días que había aceptado los hechos y había llegado a un acuerdo de conformidad por su caso. El hombre ya fue condenado en el año 2000 por hechos similares.
Los funcionarios han encontrado al hombre sin signos de vida en el interior de la celda durante el recuento de la población reclusa, ahorcado. Los servicios de emergencia han intervenido, pero no han podido salvarle la vida. Los hechos se han comunicado a las autoridades competentes y se han activado los protocolos correspondientes para investigar las circunstancias de la muerte, según Justicia. Fernández no tenía activado actualmente el Programa de Prevención de Suicidios (PPS), según ha podido saber ElCaso.com.
Admitió los hechos al llegar a juicio
El exprofesor de karate había defendido su inocencia desde su detención, en el año 2023. Al llegar a juicio en la Audiencia de Barcelona, sin embargo, reconoció los hechos y aceptó un acuerdo de conformidad con las víctimas para evitar la celebración de la vista. Según este pacto, Fernández tenía que reconocer los hechos, cosa que hizo, y la Audiencia de Barcelona lo acabó condenando a 26 años y medio de prisión —en vez de los 40 y medio que pedía originalmente la Fiscalía— y al pago de 140.000 euros de indemnización a las víctimas por tres delitos continuados de agresión sexual y dos de abusos sexuales, siempre a menores de edad; además, también le imputaban tenencia y elaboración de pornografía infantil, después de que se demostrara que había grabado algunas de las agresiones.