Los Mossos d'Esquadra, juntamente con la Policia Local d'Alella, han detenido a cinco personas acusadas de ser las responsables de una plantación de marihuana gracias a un error de principiante: equivocarse a la hora de construir una puerta. La Unitat d'Investigació abrió el caso después de recibir un aviso por parte de la Policia Local de este municipio de Barcelona que informaba de la sospecha de que dentro de la casa, unifamiliar y aislada del resto de viviendas, podría haber una plantación interior de marihuana. Lo primero que hicieron los agentes fue contactar con la compañía eléctrica para ver el gasto de luz que había dentro del domicilio y confirmaron que existía una defraudación eléctrica.
Ante las sospechas de que los habitantes de la casa tuvieran una plantación de marihuana interior, los investigadores de los Mossos d'Esquadra de la comisaría de Premià de Mar y los agentes de la Policia Local de Alella iniciaron un dispositivo de vigilancia conjunta donde pudieron comprobar que del domicilio salían y entraban cinco personas. Con los individuos identificados, los policías supieron que dos de ellos constaban como inquilinos y que hacía poco habían pedido un permiso de obra para hacer una construcción en el jardín de casa.
No ponen la puerta al garaje
Los sospechosos quisieron construir un garaje de 50 metros cuadrados dentro del jardín de la casa. Una vez construido, los investigadores vieron que el supuesto garaje no tenía ninguna puerta donde cupiera ningún coche, hecho que levantó aún más las sospechas de los agentes. Además, había otras pruebas que hacían muy evidente que dentro del búnker había una plantación de marihuana, como la fuerte olor o unos aires acondicionados que no paraban nunca de funcionar.
Ante todos los indicios, este jueves, 19 de febrero, los investigadores hicieron una entrada en el domicilio, donde encontraron 1.080 plantas de marihuana y material para garantizar su mantenimiento, como cuatro aparatos de aire acondicionado, 21 ventiladores y una cuarentena de lámparas.
Con todo, los Mossos d'Esquadra van detener a los cinco individuos —cuatro hombres y una mujer, de entre 41 y 71 años— acusados de ser los supuestos autores de un delito contra la salud pública y defraudación de fluido eléctrico. La policía catalana, sin embargo, no ha comunicado la nacionalidad de los detenidos.
