Los Mossos d'Esquadra investigan el asalto que esta madrugada de lunes se ha hecho en la nave central que LaBosch, una empresa catalana especializada en la venta de bicicletas eléctricas, tiene en Cardedeu, en el Vallès Oriental (Barcelona). Los ladrones se han llevado alrededor de 120 bicicletas con un valor aproximado de 300.000 euros y varias prendas de ropa que también tenían en venta. Todo, a pesar de la envergadura del asalto, en menos de media hora y sin prácticamente dejar ningún rastro.

Un asalto estudiado y llevado a cabo en media hora

La actuación de los ladrones en la sede de LaBosch no ha sido improvisada. Conocedores de que el fin de semana no habría actividad, la noche del sábado al domingo fueron hasta la nave y cortaron el suministro eléctrico. Al cabo de 24 horas, ya esta pasada madrugada, conscientes de que se habrían agotado las baterías de las cámaras de seguridad, han vuelto para efectuar el robo. Han entrado por el almacén y se han llevado todas las bicicletas que había allí, alrededor de una veintena, la mayoría de ellas de clientes que las habían dejado para reparar.

Acto seguido, los ladrones han accedido a la parte delantera de la tienda, de donde también se han llevado un centenar de bicicletas que había en venta. No obstante, en este caso no se las han llevado todas, ya que han dejado aquellas que llevaban GPS. También han robado alguna prenda de ropa, pero solo las más caras. Esto hace pensar a los propietarios de la tienda, tal como han explicado en el Telenotícies Comarques, que los ladrones sabían perfectamente lo que hacían y lo que se tenían que llevar. 

En este sentido, las cámaras de seguridad de otras naves y negocios de la zona han podido grabar cómo los asaltantes, unas siete personas, han llegado con una furgoneta de grandes dimensiones y cómo, en solo 25 minutos, han saqueado la tienda, lo han cargado todo al vehículo y han huido del lugar. Ahora, con la denuncia presentada, los Mossos d'Esquadra han abierto una investigación para esclarecer el robo e intentar identificar y detener a los ladrones, que por su forma de actuar parece que eran profesionales.