Para la mayoría de las personas, ir a un hotel va ligado a gastar dinero, pero algunos se marchan de los alojamientos con los bolsillos más llenos que cuando han entrado. Es el caso de un ladrón de Barcelona que visitaba hoteles de la ciudad no para alojarse, sino para llevarse los objetos de valor de los turistas despistados. El hombre, de 46 años, ha sido detenido por los Mossos d'Esquadra durante un plan Kanpai, poniendo fin de esta manera —al menos, por ahora— a sus robos continuados, que le han permitido ganar más de 24.000 euros. El cuerpo no ha revelado la nacionalidad del detenido.

Mossos d’Esquadra de la Divisió d'Investigació Criminal de Barcelona han logrado detener finalmente a un ladrón que se dedicaba a robar en hoteles de la ciudad. El hombre está acusado de siete hurtos diferentes por toda la capital catalana: tres en Sants-Montjuïc, tres en Sant Martí y uno en Ciutat Vella. Además, según han podido comprobar los policías, también se le acusa de un delito de estafa por utilizar tarjetas de crédito robadas, con las que defraudó unos 400 euros. 

De hotel en hotel robando carteras

Entre los meses de noviembre de 2025 y el 4 de marzo de este año, los Mossos recibieron diversas denuncias por hurtos en hoteles, en las que los turistas se habían quejado de que algún ladrón les había robado su dinero, carteras y objetos de valor. El delincuente se hacía pasar por otro cliente, paseaba por las zonas comunes y aprovechaba las distracciones de los visitantes para hacerse de oro, una técnica que le permitió acumular más de 24.000 euros. Los policías investigaron los hechos y lograron identificar al ladrón. Una vez conocieron su identidad, se le puso una orden de detención, pero el ladrón no aparecía.

Finalmente, el pasado lunes 23 de marzo, se pudo detener al hombre. La captura se pudo realizar gracias a un plan Kanpai, un macrodespliegue de agentes enfocado precisamente a identificar y detener delincuentes multirreincidentes. Los policías encontraron al ladrón, considerado un Delincuente Activo con Alto Riesgo de Persistencia (DARP) —en otras palabras, un multirreincidente— con siete detenciones previas. Después de la detención, pasó a disposición judicial el día 26 de marzo.