Desde hace tiempo los vecinos de Manresa viven atemorizados por culpa de un grupo de adolescentes muy violentos que no paran de cometer agresiones y robos por toda la ciudad. Ante esta delincuencia juvenil instalada en la capital del Bages, los Mossos han incrementado la presencia en sus calles con diversos dispositivos especiales para prevenir y reducir sus delitos. Gracias a ello, en solo un mes, entre el 27 de marzo y el 30 de abril, se han realizado 35 detenciones relacionadas con robos violentos, así como delitos de lesiones y de obstrucción a la justicia.

Decenas de robos y agresiones en grupo

En total se ha detenido a diecinueve adolescentes, doce menores y siete mayores de edad, todos ellos del mismo grupo de amigos, y que actuaban siempre en grupo y con mucha violencia. En uno de los casos, en la zona del paseo Pere III, a la altura de la plaza de Espanya, atacaron a la víctima entre una decena de personas, la apalearon y le robaron las zapatillas deportivas y una gorra. Ese mismo día volvieron a actuar en la avenida de las Bases, donde persiguieron al compañero de clase de uno de los jóvenes, lo agredieron en el exterior del instituto y le rompieron el móvil y unos auriculares. Un testigo que intentó impedir la agresión también acabó apaleado y le robaron las gafas y las zapatillas deportivas. Su pareja, cuando intentaba protegerlo, también acabó recibiendo varios golpes.

A pesar de las continuas detenciones de estos diecinueve jóvenes, de quienes no se ha querido facilitar la nacionalidad, entran y salen de la comisaría con total sensación de impunidad y siguen actuando, acumulando ya un largo historial de antecedentes policiales. De momento, los Mossos d'Esquadra, con efectivos del Grupo de Delincuencia Urbana, la Unidad de Seguridad Ciudadana y el Grupo de Prevención de Delincuencia Juvenil, continuarán con estos dispositivos especiales para prevenir y reducir la reiteración delictiva de estos adolescentes y proteger a las víctimas.