Los Mossos d'Esquadra han detenido a un hombre y una mujer después de que un comportamiento sospechoso con el coche los delatara con el vehículo cargado de cocaína, botellas de whisky y dinero en efectivo. Los hechos ocurrieron el pasado martes 7 de abril cuando agentes de paisano de la comisaría de Sant Feliu de Guíxols estaban haciendo patrullaje preventivo en la avenida Sant Jordi de Calonge, en el Baix Empordà (Girona), y vieron cómo un turismo circulaba de forma errática e iba dando frenazos en seco sin ningún motivo aparente, ya que no había ningún peatón ni ningún otro vehículo circulando cerca. Ante esta situación, decidieron pararlo e identificaron a los dos ocupantes. 

La actitud nerviosa que mostraban tanto el conductor como su acompañante levantó aún más sospechas en los agentes, sobre todo cuando las respuestas que dieron a sus preguntas eran totalmente contradictorias. Así pues, registraron el vehículo, donde encontraron escondidos 59 envoltorios de cocaína preparados para su venta al por menor. Además, también se localizaron nueve botellas de whisky, de las cuales no pudieron acreditar su procedencia, y un total de 1.215 euros en billetes fraccionados que llevaban en el bolsillo y en un bolso de mano.

Por todo ello, el hombre y la mujer, latinoamericanos de 44 y 29 años, uno de ellos con antecedentes policiales, quedaron detenidos como presuntos autores de un delito contra la salud pública por tráfico de drogas. Los Mossos, sin embargo, mantienen la investigación abierta para esclarecer de dónde han salido todas las botellas de whisky que se han encontrado, de la marca Old Parr, que se sospecha que podrían ser robadas en algún supermercado. En caso de que se confirme que han sido sustraídas ilegalmente, podría aumentar los delitos de los cuales se les acusa.

Detenido por esconder droga en el portal de un edificio

La misma noche del 7 de abril, los agentes de la comisaría de Sant Feliu de Guíxols también vieron a un chico marroquí de 20 años que escondía un envoltorio en una planta del portal de acceso de un domicilio y se marchaba del lugar. Los policías fueron a ver qué había y comprobaron que se trataba de doce envoltorios de cocaína, así que se quedaron haciendo vigilancia hasta que, hacia las doce y media de la madrugada, ya del día 8, el chico volvió a buscar su paquete. En ese momento, lo detuvieron por un delito de tráfico de drogas.