Algunos ladrones aprovechan las fiestas de sus municipios para llevarse los móviles o las carteras de aquellos que ven más despistados. Una pareja de Rubí se ha dedicado durante un año a hacer lo mismo, pero decidieron ir más allá: en vez de esperar a las fiestas de la ciudad, revisaban el calendario y rondaban por toda Catalunya buscando lugares con juerga para robar a aquellos que no prestaran atención. Los dos ladrones, un hombre de 28 años y una mujer de 29, con 23 antecedentes en total, se convirtieron en auténticos profesionales, y consiguieron robar 71 móviles. Como sus víctimas, ellos también se despistaron un poco y, gracias a un error habitual, los Mossos d'Esquadra consiguieron capturarlos. El cuerpo policial no ha revelado la nacionalidad de los detenidos.

Los ladrones comenzaron con su aventura hace poco más de un año, el 1 de marzo de 2025. La pareja visitaba discotecas, eventos de ocio y fiestas mayores, buscaban teléfonos de alta gama, generalmente iPhones, y, cuando su propietario se despistaba, se lo llevaban. Las víctimas, según explica la policía, solían ser chicas jóvenes con móviles caros. Normalmente, los ladrones iban con cuidado, esperaban una distracción y hurtaban el móvil sin que la víctima se diera cuenta, pero en algunas ocasiones eran más directos y llegaban a dar tirones para robar los teléfonos. Al cabo de un tiempo, los Mossos pudieron relacionar los diversos hechos, aunque estuvieran lejos unos de otros, porque seguían unos patrones similares. 

Atrapados gracias al GPS

La pareja no se quedaba quieta y robaba por todas partes, en ciudades como Mataró, Salt, Igualada, Mollerussa, Lleida, Tarragona, Reus y Salou, entre otras. Los ladrones se tomaban en serio su trabajo y utilizaban coches de alquiler —uno diferente cada semana— para desplazarse por Catalunya y así despistar a la policía. Esto, sin embargo, no les sirvió de nada, porque a menudo cometían un error que permitió que los Mossos los localizaran: La pareja no apagaba los teléfonos robados, y esto permitía que los propietarios utilizaran el GPS para rastrear el dispositivo. Cuando lo hacían, siempre les daba la misma dirección, un piso de la avenida Catalunya de Rubí.

Un año después del primer robo, el 1 de marzo de este 2026, los Mossos pudieron hacer un operativo para detenerlos. Los agentes fueron a su domicilio y los atraparon in fraganti hacia las cinco de la madrugada, mientras los delincuentes aparcaban el coche. Los registraron y les encontraron encima cuatro teléfonos que acababan de robar en una discoteca de Mataró. En su casa encontraron documentación falsa, 250 euros, un móvil y una libreta con anotaciones sobre precios de teléfonos y fechas de fiestas mayores de Catalunya. En total, se les ha detenido por robar 71 móviles, y han pasado ya a disposición judicial.