La Guardia Civil, conjuntamente con la Guardia Urbana de Tarragona, ha detenido a un hombre por tráfico de personas que tenía varios trabajadores explotados en un almacén, trabajando jornadas larguísimas y durmiendo en el mismo lugar donde trabajaban, en unas condiciones completamente insalubres. El detenido, un hombre de 52 años, con nacionalidad española, pero de origen indio, está acusado de un delito de tráfico de personas en el ámbito laboral que, según indica la investigación policial, hace años que comenzó.

Detenido por tráfico de personas en Tarragona / Guardia Civil
Detenido por tráfico de personas en Tarragona / Guardia Civil

Aunque la detención es reciente, de anteayer, 17 de febrero, la investigación comenzó el año 2024. En otra inspección conjunta, encontraron que varios de los trabajadores, procedentes de India y Marruecos, que había en el almacén, situado en el polígono industrial Francolí, no estaban dados de alta en la Seguridad Social. Al año siguiente, en 2025, volvieron y encontraron de nuevo a varias personas trabajando sin papeles allí. Debido a esto, los policías hicieron varios dispositivos de investigación y seguimiento para ver qué escondía aquel almacén y bajo qué condiciones trabajaban las personas que estaban allí. Estas actuaciones permitieron a la policía descubrir que las condiciones de trabajo eran abusivas, con horarios larguísimos y condiciones que no seguían ningún reglamento. Incluso descubrieron que algunos de los trabajadores dormían en el almacén, en pequeños espacios habilitados como infraviviendas con problemas de salubridad.

El administrador queda detenido

Después de hablar con algunos de los trabajadores y recoger pruebas, detectaron posibles indicios de un delito de tráfico de personas con el objetivo de explotarlas laboralmente. Los trabajadores estaban muy controlados, tenían poca libertad y, en algunos casos, también se había manipulado su documentación. Se comprobó que muchos de ellos dependían económicamente del trabajo, aunque cobrasen menos que el salario mínimo obligatorio, y cumplían con las exigencias injustas porque, si no, acabarían viviendo en la calle. Por todo ello, se detuvo anteayer al administrador de la empresa.