Desde hace décadas es muy habitual que personas que viven en Catalunya hagan alguna escapada hasta Andorra para comprar determinados productos que, por el cambio de fiscalidad, son más baratos en el país de los Pirineos. A veces se trata de excursiones de un solo día en que se desplazan por la mañana, compran lo que quieren y vuelven a casa durante la tarde. No obstante, el pasado 30 de mayo, la Guardia Civil detuvo a tres personas en la aduana de la Farga de Moles, en el Alt Urgell (Lleida), nada más cruzar la frontera. También habían ido a hacer unas compras, pero en su caso nada de lo que se llevaron lo habían pagado.
Era alrededor de las seis de la tarde cuando los agentes vieron cómo un vehículo con matrícula española pasaba por el carril verde por donde solo pasan los vehículos que no tienen nada que declarar. Sin embargo, el nerviosismo del conductor llamó la atención de los policías, que le indicaron que detuviera el vehículo. Los tres ocupantes negaron en todo momento que llevaran mercancía sujeta a declaración, pero los agentes hicieron una inspección minuciosa del turismo que los dejó en evidencia, ya que tenía una gran cantidad de productos escondidos en el interior. Además, había artículos con indicios claros que apuntaban a que habían sido robados.
Algunos de los objetos todavía llevaban la alarma puesta
En el registro, los agentes pudieron encontrar 60 perfumes, nueve bolsos y seis gafas de marcas reconocidas, todo por un valor económico de 7.769 euros. Además, algunos de estos objetos todavía llevaban los sistemas de alarma, cosa que apuntaba a que habían sido robados. Al preguntarles de dónde había salido todo aquello, acabaron reconociendo que lo habían sustraído todo de varios establecimientos comerciales de Andorra la Vella con la intención de revenderlos después en Catalunya.
Por todo ello, los tres ocupantes, dos hombres y una mujer, quedaron detenidos como presuntos autores de un delito contra el patrimonio, aunque quedaron en libertad después de declarar en el Juzgado de Instrucción número 1 de la Seu d'Urgell. En el caso de uno de los hombres detenidos, también se le acusa de un quebrantamiento de condena, ya que tenía una orden de alejamiento de la mujer. Con respecto a los objetos robados, fueron recuperados y trasladados a las dependencias policiales de la aduana de Farga de Molers para entregarlos al juez.