El cansancio de vivir rodeado de suciedad y con una plaga de ratas ha forzado a algunos vecinos de Ponts, en Lleida, a querer marcharse y poner en venta sus viviendas por un precio más bajo del que marca ahora mismo el mercado inmobiliario. Toda esta insalubridad viene provocada por dos bloques de pisos ocupados, situados en la carretera de la Seu, entre las calles de los Timoners y del Castell. La inmobiliaria propietaria de los tres bloques de pisos —los dos ocupados y el tercero, donde están los vecinos afectados— ya pagó dinero a los okupas para que se marcharan, en el año 2024, y estos aceptaron la oferta. Además, los conflictos que hay en la zona han provocado que un promotor se niegue a construir una veintena de viviendas. 

Según avanza el Diari Segre, los dos bloques ocupados están integrados por 40 pisos, de los cuales solo una decena están habitados, donde se mezclan okupas y personas que tienen su contrato en vigor. A pesar de que hace dos años, en el año 2024, los okupas se marcharon —pagados por la inmobiliaria— y solo quedaron aquellos que tenían un contrato, y a pesar de que la empresa ha puesto vigilantes de seguridad para evitar nuevas ocupaciones, los problemas no han cesado y las basuras se han ido acumulando con el paso del tiempo, hecho que ha provocado otros problemas, como una plaga de ratas. 

La inmobiliaria no responde 

El Ayuntamiento de Ponts, para solucionar el problema a los vecinos, ha intentado hablar con la inmobiliaria, pero esta no ha respondido. De hecho, algunos de los inquilinos han dejado de pagar sus recibos porque no saben a quién deben dirigirse. El consistorio afirma que la basura se acumula por culpa del cierre con llave de los contenedores, cosa que hace que los vecinos no puedan tirar la basura correctamente. El Ayuntamiento ha limpiado más de una vez el exterior de estos tres bloques de pisos, es decir, la calle, pero no pueden entrar dentro porque es una propiedad privada.