Un operativo conjunto entre los Mossos d'Esquadra y distintas policías locales ha permitido capturar a una persona que escapó de un control, empotró el coche y huyó del lugar a pie durante la madrugada del pasado sábado 10 de enero en Vidreres, en la Selva. Gracias a la colaboración entre los cuerpos, se pudo localizar a esta persona durante las horas del mediodía, se la relacionó con los hechos y se la detuvo por conducción temeraria y desobediencia grave. Los cuerpos implicados no han revelado a este medio más información sobre la persona detenida.
La Policía Local de Vidreres estaba realizando un control preventivo de tráfico en la carretera C-63 cuando, de repente, apareció un coche, un Mini. Los agentes intentaron pararlo, pero el conductor los ignoró y aceleró, huyendo del lugar de los hechos a toda velocidad, realizando maniobras peligrosas y poniendo en peligro al resto de ocupantes de la carretera. Su huida sufrió un contratiempo y, poco después de saltarse el control, tuvo un accidente y chocó con el coche. No parece que el accidente le causara grandes daños, ya que rápidamente bajó del vehículo y continuó con su huida a pie para evitar las represalias de la policía. Los agentes registraron el coche abandonado, en el que encontraron drogas y, según comunica el Ayuntamiento, "objetos potencialmente peligrosos" que no se han especificado, por lo que se retiró el coche al depósito municipal.
Lo atrapan horas después
La policía avisó inmediatamente a los municipios de la zona, y las policías locales de Caldes de Malavella, Sils y Maçanet de la Selva, así como los Mossos d'Esquadra, colaboraron en un amplio dispositivo de búsqueda. Esta movilización dio sus frutos, porque hacia el mediodía, una patrulla localizó a una persona que coincidía con la descripción que tenían del autor. Los agentes le pidieron que se identificara, y detectaron diversas irregularidades en su documentación, que, junto con los indicios de su huida, acabaron en su detención y posterior entrega a disposición judicial.