Aparatoso accidente de tráfico el que este pasado 7 de enero se vivió en la AP-7 y en el que, afortunadamente, a pesar de los graves destrozos en los dos vehículos implicados, un coche y una furgoneta, solo dos personas resultaron heridas leves. El siniestro tuvo lugar hacia las doce menos cuarto del mediodía, cuando un coche, un Kia Sportage, que circulaba en dirección a Francia embistió por detrás a una autocaravana a la altura del kilómetro 9 de la autopista, en el término municipal de Capmany (Girona), poco antes de cruzar la frontera.
A raíz del accidente, efectivos de los Mossos d'Esquadra, de los Bombers de la Generalitat y del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) se desplazaron hasta el lugar. Los servicios sanitarios atendieron a los dos ocupantes del turismo, que resultaron heridos leves, mientras que los ocupantes de la autocaravana y sus dos perros salieron ilesos. El Área Regional de Tráfico de los Mossos se hizo cargo de la investigación del accidente y le hicieron el correspondiente test de drogas al conductor del coche, que dio positivo en consumo tanto de marihuana como de cocaína.
El coche había sido robado en Zaragoza
Cuando los agentes realizaron las gestiones oportunas y comprobaron los datos del vehículo que había causado el accidente, además, descubrieron que no pertenecía a ninguno de los dos ocupantes, sino que constaba como robado en Zaragoza. Su propietaria, según ha podido saber ElCaso.com, había bajado un momento del vehículo para entrar en una tienda, pero lo había dejado en marcha y los delincuentes habían aprovechado para llevárselo. Por este motivo, ambos ocupantes, un marroquí y un argelino que hasta ahora no tenían antecedentes policiales en Catalunya, quedaron detenidos y fueron trasladados a comisaría.

