Una hora y media antes del partido entre el Nàstic de Tarragona y el Betis de este sábado en el Nou Estadi, un grupo de aficionados de los dos equipos protagonizó una auténtica batalla campal en el Parc de les Lletres Catalanes, en la zona de La Arrabassada. Según testigos presenciales, el enfrentamiento comenzó en una terraza de bar, donde un seguidor del Nàstic fue atacado por un grupo de radicales del Betis, y se extendió rápidamente al espacio público, con lanzamiento de sillas, bengalas y puñetazos entre decenas de personas, aficionados de los dos equipos.
La reyerta obligó a intervenir patrullas de la Guàrdia Urbana de Tarragona y de los Mossos d’Esquadra, que desplegaron un dispositivo de urgencia para separar los grupos y evitar que los incidentes se trasladaran hacia el Nou Estadi. A pesar de la violencia de los hechos, no constan detenidos ni tampoco heridos de gravedad. La policía identificó al menos cinco participantes en los altercados, aunque constan, tal como se ve en el vídeo, muchos más implicados.
La Unidad de Información de los Mossos de la Regió Policial Camp de Tarragona ha abierto diligencias y está analizando imágenes de los enfrentamientos, grabadas tanto por cámaras de seguridad como por móviles de testigos, para poder identificar a más implicados y depurar responsabilidades. Según fuentes policiales, se trata de aficionados violentos vinculados a los entornos ultras del club andaluz, aunque aficionados tarraconenses también respondieron al ataque con lanzamientos y violencia.
El dispositivo policial no fue suficiente para contener la llegada de los radicales del Betis
Fuentes consultadas por ElCaso.com apuntan que el dispositivo policial organizado por la comisaría de Tarragona de los Mossos previsto para el partido podría haber sido insuficiente para contener a los grupos radicales antes de la llegada masiva al estadio, a pesar de que se tenía constancia del desplazamiento de aficionados conflictivos del Betis. Cuando llegaron al punto de los disturbios, la pelea ya se había acabado. Los Mossos mantienen abierta la investigación para determinar el alcance de los incidentes y si puede haber sanciones o denuncias por desórdenes públicos y lesiones.