Lo que tenía que ser un escondite discreto para ocultar un botín recién robado se acabó convirtiendo en la pista clave de los Mossos d'Esquadra para detener a un ladrón de Banyoles que, en solo dos días, consumó dos robos violentos en diferentes municipios de Girona. El individuo, un hombre nacido en Túnez hace 45 años —y que ha sido detenido por la policía catalana este miércoles, 10 de junio— es muy conocido por los agentes porque ha sido denunciado más de 80 veces por haber hurtado en la población de Banyoles, según ha podido saber ElCaso.com.

Saca una navaja

El primer robo tuvo lugar el pasado lunes 1 de junio a las seis de la tarde. El propietario de una tienda se dio cuenta de que el individuo se había llevado varias prendas de ropa que tenía expuestas fuera del comercio y corrió para atraparlo. El individuo mostró una navaja plegable y amenazó al responsable del establecimiento hasta que este lo dejó escapar, eso sí, abandonando los objetos que se había llevado.

No hacía ni 48 horas de este primer asalto que el ladrón volvió a actuar. Lo hizo de madrugada, la noche del martes al miércoles, 3 de junio, en un pabellón deportivo de Porqueres, un municipio muy cercano a Banyoles. El ladrón escaló hasta una ventana abierta, lo revolvió todo y se llevó más de 2.000 euros en efectivo y cuatro ordenadores —el valor de los cuales no ha trascendido. Después se marchó del lugar de los hechos.

Encuentran los ordenadores

El mismo miércoles día 3, durante la mañana, una patrulla de la Unitat de Seguretat Ciutadana (USC) de los Mossos d'Esquadra encontró, escondido en un cañaveral de un descampado cercano al pabellón deportivo, los ordenadores que el ladrón había robado. Los investigadores creen que el hombre dejó en aquel lugar el botín para poder volver a buscarlo y recuperarlo. Este hallazgo permitió a los agentes de la Unitat d'Investigació (UI) hacer las gestiones pertinentes para identificar al individuo que, este miércoles, 10 de junio, una semana después, ha quedado detenido, acusado de ser el supuesto autor de un delito de robo con violencia e intimidación y de otro de robo con fuerza. El delincuente, que acumula quince antecedentes policiales, ha pasado a disposición judicial ante el juez en funciones de guardia del Juzgado de Girona este jueves, 11 de junio.