Los Mossos d'Esquadra han detenido a dos ladrones de 50 años por dos atracos a punta de navaja que en las últimas semanas se han producido en dos establecimientos del distrito de Horta-Guinardó de la ciudad de Barcelona. El primero de los asaltos se produjo el pasado 21 de agosto en una farmacia de la calle Pasteur, cuando una de las trabajadoras estaba colocando los medicamentos en las estanterías que había al lado de la puerta y, de repente, un individuo encapuchado entró con un cuchillo y la amenazó, mientras un segundo individuo se colaba detrás del mostrador y abría la caja registradora para coger el dinero.
Echan a los atracadores con un taburete
Mientras uno de los ladrones recogía los billetes y el otro intimidaba a la trabajadora, tal como se ve en las imágenes grabadas por las cámaras de seguridad, de la parte de atrás de la tienda salió una segunda empleada que, con un taburete en las manos, consiguió echar a uno de los ladrones. El otro, al verlo, también huyó corriendo, perseguido por la otra trabajadora. Aunque consiguieron que se marcharan, una de las trabajadoras sufrió algunas lesiones leves, mientras que los asaltantes lograron llevarse parte del dinero que había en la caja registradora.
La Unidad de Investigación de la comisaría de Horta-Guinardó se hizo cargo del caso y, gracias a las imágenes de las cámaras de seguridad del establecimiento y de otros puntos del entorno, pudieron identificar a los dos ladrones. Semanas después, el 17 de septiembre, en un control policial de prevención de tenencia de armas y sustancias estupefacientes en la estación de metro del Carmel, agentes de Seguridad Ciudadana identificaron a uno de los sospechosos, que quedó detenido.
También habían atracado una panadería a punta de pistola
Las gestiones policiales permitieron descubrir que dos días antes de esta detención, los ladrones habían realizado una segunda actuación, esta vez en una panadería del barrio del Carmel. Los dos individuos, uno de ellos armado con un arma de fuego, que no se ha podido confirmar que fuera real, amenazaron a las trabajadoras y se llevaron tanto la recaudación como una caja con dinero. En este caso, ninguna de las empleadas resultó herida. Finalmente, el 22 de septiembre se pudo detener al segundo sospechoso en un domicilio de la zona y se localizó la ropa y el calzado que llevaban durante los robos. Ambos hombres, de 50 años y de quienes no se ha querido facilitar la nacionalidad, ya contaban con varios antecedentes. De momento, la investigación se mantiene abierta y no se descarta que pueda haber más detenciones ni que se les pueda acusar de otros robos.