Si los ladrones buscan aglomeraciones de gente para poder robar pasando desapercibidos, los supermercados, dependiendo de la hora del día, pueden ser un lugar propicio. No para robar dinero o hurtar las pertenencias a la gente, sino para llevarse sin pagar los productos de la estantería de forma disimulada. El pasado jueves, 22 de enero, la Guardia Urbana de Barcelona detuvo a dos ladrones que actuaban así en este tipo de establecimientos de alimentación. Concretamente, lo habían conseguido hacer en dos supermercados del distrito de Les Corts de la capital catalana.
Cazados con más de 500 euros en productos robados
Agentes de la Guardia Urbana que estaban haciendo patrullaje de paisano para garantizar la seguridad ciudadana y vigilar posibles robos vieron cómo dos hombres sospechosos salían de un supermercado con una mochila. Los policías, que ya olían que escondían algo, los detuvieron y registraron la bolsa, donde encontraron varios artículos de los que no pudieron acreditar su compra. Acto seguido, los acompañaron hasta el coche que tenían aparcado en las inmediaciones, donde se localizaron aún más artículos de los que tampoco pudieron aportar el ticket de compra. En total, 58 productos de dudosa procedencia.
Tras realizar diversas gestiones policiales, los agentes pudieron confirmar que todos los productos que los ladrones llevaban encima habían sido robados en dos supermercados de la zona y tenían un valor económico aproximado de unos 550 euros. Por este motivo, ambos ladrones, de quienes no se ha facilitado edad ni nacionalidad, así como tampoco si tenían antecedentes policiales previos, quedaron detenidos como presuntos autores de un delito de hurto. En cuanto a todos los artículos que habían robado, pudieron ser devueltos inmediatamente a los establecimientos afectados.
