La Policía Nacional ha desarticulado un grupo criminal que se dedicaba a falsificar empadronamientos en la localidad de Gurb, en Osona (Barcelona), para que inmigrantes pakistaníes pudieran traer a sus familias desde su país hasta Catalunya. El entramado, estructurado en varios niveles, se habría embolsado miles de euros hasta que el pasado 11 de mayo, tras una investigación, se pudo detener a ocho personas, entre ellas los tres principales miembros de la organización y cinco personas que estaban dispuestas a pagar para llevar a cabo el reagrupamiento familiar de forma fraudulenta.
Falsos empadronamientos en casa de sus padres a cambio de 6.000 euros
El líder del entramado se dedicaba a contactar con personas extranjeras con residencia legal en el Estado que tuvieran la intención de traer a sus familias desde sus países y, posteriormente, a cambio de un dinero, les facilitaba toda la documentación fraudulenta que necesitaban. Para ello, otro hombre falsificaba un contrato de alquiler en casa de sus padres, en la localidad de Gurb, con un precio de 550 euros al mes. A pesar de que no llegaban a vivir nunca allí, ya que quienes residían eran los padres, algunos de los inmigrantes llegaron a pagar mensualidades durante un año.
Además del contrato de alquiler, también les entregaban el volante de empadronamiento y un informe de adecuación de vivienda en el que se apuntaba que el inmigrante estaba preparando la casa para que pudiera vivir toda la familia una vez llegara a Catalunya, aunque la realidad es que nunca se habían dado de alta en el padrón municipal ni los técnicos del Ayuntamiento habían tramitado ningún documento. Por todos estos papeles falsos, hacían pagar a los inmigrantes diferentes cantidades de dinero, dependiendo de su capacidad económica, pudiendo llegar a los 6.000 euros.
Detenidos también los inmigrantes que querían reagrupar a la familia
El líder de la organización, de nacionalidad española, al saber que le habían empezado a seguir los pasos, intentó huir a Alicante, pero no le sirvió de nada. El pasado 11 de mayo, tras diversas indagaciones, se le detuvo junto con los otros dos responsables del entramado: el hombre, también español, que falsificaba el contrato de alquiler de la casa de sus padres y un hombre pakistaní que facilitaba el contacto con sus compatriotas. Además, también se detuvo a cinco ciudadanos pakistaníes que estaban dispuestos a pagar grandes cantidades de dinero para hacer la reagrupación familiar. Se les acusa de falsificación de documentos y de favorecer la inmigración clandestina.
