Los vecinos de Sant Joan Despí, en el Baix Llobregat, están un paso más cerca de recuperar la estación de trenes de su municipio. Desde el pasado mes de diciembre, el vestíbulo estaba cerrado al público a causa de unos ocupas que se habían instalado en el piso superior, donde antiguamente había las habitaciones destinadas al personal ferroviario, lo cual empeoró los problemas estructurales que sufría el edificio, además de poner en entredicho la seguridad de los usuarios, rompiendo cristales y orinando por las ventanas.
Desde el Ayuntamiento han informado de que este jueves, 14 de mayo, se llevó a cabo un amplio dispositivo con agentes de la Policía Local y de los Mossos d'Esquadra, así como con personal de Adif y Renfe y técnicos municipales, que permitió recuperar el espacio; ahora, solo queda esperar a que empiecen las obras de reforma de la estación de Rodalies, que ha quedado en manos de Adif, que es el propietario, y de Renfe, unas obras que tienen previsto impermeabilizar la estructura superior del edificio y renovar el techo, que había perdido parte del revestimiento.
La intervención del Ayuntamiento ha permitido agilizar el desalojo de los ocupas
Durante la mañana del jueves se coordinó la salida de las personas que vivían ilegalmente en el piso de arriba de la estación; al finalizar, vaciaron el inmueble y tapiaron los accesos para evitar nuevas ocupaciones. La alcaldesa de Sant Joan Despí, Belén García, ha asegurado que el consistorio "ha trabajado con todas las partes para solucionar la situación de ocupación ilegal" y que, una vez resuelta, han "exigido a Adif y Renfe que reabran el vestíbulo lo antes posible, tan pronto como hayan hecho las obras necesarias".

Los últimos cinco meses, los vecinos no podían acceder al vestíbulo, donde se ofrece, en condiciones normales, la venta de billetes y por donde se debe pasar para llegar a los andenes. Para poder coger los trenes, tenían que acceder por una puerta lateral. Ahora, parece, la situación está a punto de resolverse de una vez por todas.