Los Mossos d'Esquadra, conjuntamente con la Policía Local de Valls, la Policía Nacional, la Guardia Civil y personal de la Inspecció de Treball, han realizado un macrooperativo en la capital del Alt Camp que ha terminado —al menos, la primera fase— con más de 300 identificados y 12 detenidos por un montón de delitos diferentes, entre los cuales hay relacionadas drogas, armas blancas y agresiones. En total, los identificados y detenidos acumulan un total de 1.729 antecedentes policiales. A pesar de llegar a estas cifras, la policía afirma que la delincuencia en Valls ha bajado en un 26,12% en comparación con el año pasado.
El dispositivo entre los diversos cuerpos se hizo en el centro histórico de Valls, uno de los puntos más calientes del municipio. Allí, según los Mossos, se concentran "personas de interés policial" e indicios de delitos. El resultado del macrooperativo ha demostrado que, efectivamente, allí se encuentran un montón de delincuentes que constantemente dan trabajo a los agentes, acumulando más de 1.700 antecedentes en total. Los Mossos han identificado 328 personas, entre las cuales destacan diversos individuos. Uno de ellos fue detenido porque tenía prohibido vivir o entrar en Valls por una orden judicial, y, aun así, allí lo encontraron. Cuatro personas fueron detenidas por posesión y tráfico de drogas. Se pudieron confiscar 15,4 kg de tabaco de cachimba, 250 plantas de marihuana de una plantación, 800 gramos de marihuana y 60 gramos de cocaína y heroína. La situación también tuvo sus complicaciones, como demuestra el hecho de que se detuvo a diversas personas por agresión contra los agentes de la autoridad.
Unos ocupas asaltan a los policías
Como ya explicó ElCaso.com en su momento, los policías detectaron a unos hombres intentando ocupar un domicilio, y cuando fueron a detenerlos, estos se enfadaron. Los sospechosos atacaron a los policías con piedras, golpes y, según revela ahora el cuerpo de los Mossos, también tenían armas blancas encima. A pesar de recibir varios golpes, los policías lograron detener a los delincuentes sin que les causaran graves lesiones.