Dos agentes de los Mossos d’Esquadra fuera de servicio detuvieron en Madrid a un ladrón multirreincidente cuando intentaba robar el móvil a un hombre de edad avanzada en plena calle. Los policías, destinados a la Unitat de Seguretat Ciutadana (USC) de la comisaría de Ciutat Vella, y acostumbrados a trabajar con ladrones de este tipo en los barrios del Raval y del Gòtic, zona cero de la ciudad en cuanto a la inseguridad, se encontraban de vacaciones en la capital española cuando detectaron al sospechoso en la zona del Mercat de San Antón. Lejos de mirar hacia otro lado, los agentes siguieron al hombre. Entre una cerveza y una tapa y trabajar, escogieron la segunda.
Según ha podido saber ElCaso.com, los hechos se remontan al 15 de abril. Los dos agentes, que paseaban por la zona, se fijaron en un hombre que hacía movimientos claramente compatibles con hurtos: vigilaba posibles víctimas y mantenía una actitud de seguimiento. Ante estos indicios, decidieron controlarlo discretamente.
Lo siguen y lo pillan in fraganti
Pocos minutos después, comprobaron cómo el hombre escogía una víctima vulnerable: un hombre mayor que caminaba con muletas. El ladrón se colocó estratégicamente a su lado y, con una chaqueta para tapar la maniobra, introdujo la mano en el bolsillo para sustraerle el teléfono móvil.
Los dos agentes de los Mossos no dudaron. Intervinieron de manera inmediata y lo interceptaron justo después del hurto, recuperando el dispositivo y devolviéndoselo a su propietario. La detención se realizó con el apoyo de agentes del Grupo Operativo de Respuesta (GOR) de la Policía Nacional, que se hicieron cargo del traslado y de las diligencias.
Multirreincidente y identificado con documentación siria
El detenido, de 56 años, acumula antecedentes por delitos contra el patrimonio y se acreditó con documentación de Siria. Todo apunta a que actuaba solo y que tenía experiencia en este tipo de hurtos, con una forma de actuar muy concreta: detectar víctimas vulnerables y utilizar elementos como prendas de ropa para ocultar el robo. La intervención de los dos agentes, a pesar de estar fuera de servicio, evitó que el ladrón pudiera huir con el botín y suma una nueva detención al historial de un delincuente habitual. Poco se esperaba que dos agentes de los Mossos de vacaciones en Madrid lo acabarían poniendo de nuevo ante el juez.