La Policía Nacional ha detenido a un hombre en Alcanar, en el Montsià, que engañaba a menores de edad para conseguir que le enviaran imágenes pornográficas. El hombre, de 26 años, les pedía cada vez material más explícito, y si las chicas se negaban, las amenazaba con compartir las fotografías y vídeos que ya tenía a través de las redes. De esta manera, el individuo llegó a acosar hasta a 21 menores de entre 9 y 17 años, y acumuló 2958 fotografías y 213 vídeos de pornografía infantil. El hombre, cuya nacionalidad no ha sido revelada, ha sido detenido por delitos de acoso sexual a menores, exhibicionismo, sextorsión y pornografía infantil.

La policía llevándose al detenido / Policía Nacional

La investigación comenzó durante el mes de noviembre del año pasado, 2025, cuando una niña de once años de Fuerteventura fue con su madre a denunciar que la menor sufría acoso sexual a través de las redes sociales. La menor explicó que había comenzado una relación virtual con un supuesto adolescente de 16 años llamado Alex. El primer contacto fue a través de un videojuego en línea, en el que los dos implicados se conocieron. El delincuente, utilizando la falsa identidad que había creado, fue ganándose la confianza de la niña poco a poco.

Se gana su confianza y acaba amenazándola

El hombre consiguió el número de teléfono de la niña, y continuó con la relación a través de redes sociales que permiten enviar contenido audiovisual, como TikTok, Instagram y Telegram, o aplicaciones de mensajería como WhatsApp. Las conversaciones cada vez eran más íntimas, y el impostor le pedía material cada vez más subido de tono, fingiendo ser su amigo o, en algunos casos, en situaciones más "románticas". A medida que pasaba el tiempo, sin embargo, la situación empeoró, y el hombre se mostraba cada vez más agresivo, acosándola por redes y amenazándola con difundir el contenido que le había pasado si no hacía lo que él decía.

La investigación avanzó y se pudo descubrir la identidad del acosador, que ni se llamaba Alex ni tenía 16 años. De hecho, tal como se pudo descubrir, el individuo utilizaba otras identidades falsas; en algunos casos, también se hacía pasar por una chica para conseguir ganarse la confianza de las víctimas y conseguir más material. Los investigadores descubrieron que el individuo era un hombre de 26 años que vivía en casa de sus padres en Alcanar. El hombre no tenía trabajo y, según la policía, pasaba prácticamente todo el día encerrado en su habitación, rodeado de ordenadores, móviles y tabletas. El hombre intentó contactar con unas 200 menores, consiguió hablar con 37 y finalmente acosó a 21, la mayoría de las cuales ya han sido identificadas y se está trabajando para ayudarlas.