Los Mossos d'Esquadra han detenido a tres jóvenes, de entre 18 y 22 años, como presuntos autores de varias agresiones aleatorias cometidas en grupo por las calles de Barcelona durante la madrugada del pasado 5 de julio. Los ataques fueron grabados con teléfonos móviles por los propios implicados y difundidos posteriormente en las redes sociales, donde los vídeos se hicieron virales y generaron una fuerte indignación. Los arrestados, de nacionalidad española y conocidos en Granollers y otros municipios del Vallès, están acusados de varios delitos contra la integridad moral y de lesiones leves. Paralelamente, la Unidad de Investigación del Eixample investiga penalmente a dos jóvenes más por su supuesta participación en los hechos: uno que falta por detener, que ya está plenamente identificado, aunque se pudo esconder cuando la policía fue a buscarlo, y un segundo que se presentó voluntariamente en la comisaría cuando se publicaron las imágenes. Los Mossos han dictado una orden policial de detención contra el primer sospechoso para poder detenerlo si es identificado o aparece en algún lugar. El dispositivo policial se desplegó este jueves, 16 de julio, y culminó con la detención de tres investigados, que serán citados por el juez que llevará el caso y ya están en libertad.
Seis agresiones acreditadas
La investigación se inició después de que los Mossos detectaran varios vídeos que circulaban masivamente por Instagram y otras redes sociales. En las imágenes se podía ver cómo un grupo de jóvenes escogía personas aparentemente al azar y las agredía de manera indiscriminada en la vía pública, mientras otros miembros del grupo grababan los ataques.
Las gestiones policiales han permitido acreditar hasta ahora seis agresiones, algunas de las cuales provocaron lesiones leves a las víctimas. Los investigadores, sin embargo, tienen constancia de que podría haber más personas agredidas que aún no han presentado denuncia. El análisis detallado de las imágenes, las declaraciones de las víctimas y de los testigos y la colaboración ciudadana permitieron identificar a los presuntos responsables. También ha sido clave la información facilitada por miembros de la seguridad privada de los locales de ocio nocturno de la zona, aseguran los Mossos. Según la investigación, los jóvenes no buscaban robar a las víctimas ni mantenían ningún conflicto previo con ellas. El objetivo de las agresiones era grabar escenas violentas para difundirlas públicamente y conseguir notoriedad, visualizaciones e impacto en las redes sociales.
Uno de los implicados ya se había presentado en comisaría
Tal como avanzó ElCaso.cat cuando se hicieron virales las imágenes, uno de los jóvenes que aparecía en los vídeos se presentó voluntariamente en la comisaría de los Mossos de Granollers después de que varios usuarios de las redes sociales empezaran a identificar a los presuntos agresores. Los agentes lo derivaron a Barcelona, ya que las agresiones se habían producido en la capital catalana y la investigación estaba en manos de la Unitat d’Investigació de l’Eixample. Ahora, los investigadores han podido avanzar en la identificación del resto de implicados y practicar estas primeras detenciones.
Llamada a las víctimas que todavía no han denunciado
Los Mossos d'Esquadra han vuelto a hacer un llamamiento a todas las personas que fueron víctimas de alguna agresión durante la madrugada del 5 de julio o que se reconozcan en los vídeos difundidos en las redes para que se pongan en contacto con la policía. La denuncia de todas las víctimas, según destaca la policía catalana, es fundamental para poder acreditar la totalidad de los ataques, determinar la participación de cada uno de los investigados y permitir que la justicia actúe y que estas imágenes brutales y sin sentido no queden impunes, como suele pasar.