Los últimos meses se han registrado varios robos en casas de Sarrià, en la parte alta de Barcelona. El autor, un hombre de 35 años, del cual los Mossos no han querido facilitar la nacionalidad, ha sido detenido después de una investigación realizada por la Unidad de Investigación de la comisaría de Sarrià-Sant Gervasi, que ha aprovechado un descuido del ladrón cuando huyó con Ferrocarrils, en uno de los robos, para volver hacia el Vallès, donde vivía hasta que fue arrestado y antes de ingresar en prisión.

Los Mossos lo acusan de siete robos, cuatro de ellos consumados, algunos con las personas en el interior de casa. En total, ha robado joyas por valor de 200.000 euros, que no se han podido recuperar. En uno de los pisos llegó a robar 28.000 euros en ropa y bolsos de mano de lujo.

La investigación empezó el pasado mes de octubre, cuando los agentes de los Mossos de este distrito de la capital de Catalunya tuvieron conocimiento del primer hecho. El ladrón, que ha ido actuando en varias ocasiones, siempre entraba de la misma manera: escalaba por la fachada y aprovechaba si había alguna ventana abierta o la forzaba para acceder al piso. En el interior, actuaba deprisa para llevarse las cosas de valor, joyas y dinero, lo más rápido posible. Si lo detectaban, huía. Aunque en las cámaras de seguridad de los pisos lo habían detectado, siempre iba tapado, un hecho que complicaba la investigación de este ladrón. Pero cometió un error que los investigadores aprovecharon.

Cazado por una cámara en Ferrocarrils

En uno de los asaltos, después de conseguir llevarse el botín, fue a buscar un tren de Ferrocarrils para ir, desde Sarrià, hacia fuera de Barcelona, hacia el Vallès, donde vivía. Cuando entró en la estación, se destapó. Los agentes, que analizaron las cámaras para intentar saber quién era, consiguieron una imagen de su cara. Todavía no era suficiente. Por los canales de difusión internos, y tal como ha podido saber ElCaso.com, los investigadores difundieron las imágenes y unos agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana (USC) de la comisaría de Sarrià, al cabo de pocos días, lo detectaron, lo identificaron y lo dejaron marchar. Pero aquel encuentro fue el principio del fin. Los agentes enviaron los datos a los investigadores y confirmaron que era el hombre que buscaban. Consiguieron saber dónde se escondía y lo fueron a detener.

Los Mossos acusan a este hombre, que tiene unos cinco antecedentes previos, de siete robos con fuerza en casas —el Código Penal contempla el escalamiento, también, como una acción de fuerza, igual que reventar una cerradura—, cuatro consumados y el resto en grado de tentativa.

Aunque intentaron encontrar el botín que se llevó de las casas de Sarrià donde entró, no se ha podido localizar nada de nada. Guillermo Tejero, jefe de la Unidad de Investigación, explica que es muy complicado recuperar las joyas si no se consigue detenerlo justo en el momento en que huye del asalto o al día siguiente. El circuito del mercado negro, también para complicar el trabajo a la policía, es muy ágil y saben perfectamente dónde colocar los objetos robados para sacar el máximo provecho posible. El objetivo de estos ladrones son objetos de valor que sean complicados de seguir. 

De Sarrià a la prisión, pasando por los FCG

Aunque tiene detenciones previas en otras zonas de Catalunya, siempre por entrar a robar en pisos, ahora hacía meses que se había especializado en casas de Sarrià, donde, sospechan los policías, el ladrón creía que encontraría botines más valiosos. Sea como sea, por la pericia de los investigadores, el ojo de los agentes de USC o el error en los Ferrocarrils, ahora, de momento, estará un tiempo entre rejas. Después de ser detenido el miércoles pasado y entregado al juzgado el pasado sábado, el juez lo ha hecho encerrar en la cárcel.