Nestlé, la compañía agroalimentaria más grande del mundo, ha denunciado la desaparición de uno de sus camiones cargados de Kit Kat, las famosas galletas recubiertas de chocolate. Según la empresa, el vehículo circulaba por Europa y, antes de llegar a Polonia, su destino, se ha esfumado sin dejar rastro, haciendo desaparecer 413.793 chocolatinas del mercado. Nestlé cree que estos productos pueden ser vendidos de forma ilegal, por lo cual ha avisado a los socios y clientes para que vayan con cuidado si les llega uno de los lotes robados.
Según explican, el camión cargado con doce toneladas ha sido robado mientras viajaba por varios centros de producción y distribución. En el trayecto entre Italia y Polonia, el vehículo desapareció, y con él todo el chocolate. Desde Nestlé condenan los hechos, y les preocupa que haya pasado poco antes de Pascua y pueda causar escasez, problemas y malestar entre sus clientes. No se ha especificado exactamente en qué punto desapareció la carga, pero sí que avisan que se está colaborando con las autoridades y todos los involucrados de la cadena de suministro para atrapar a los responsables y castigarlos según marque la ley.
Revisar los lotes que lleguen
Los lotes robados podrían acabar distribuidos ilegalmente por cualquier punto de Europa, a través de "canales de venta no oficiales". Nestlé ha recordado que todos los paquetes robados tienen un código exclusivo, lo cual les permite rastrearlos si llegan a alguna tienda. De esta manera, los ladrones están mucho más limitados y, en cualquier momento, se puede descubrir que un lote ha sido hurtado y atrapar al vendedor. Por ello, desde la empresa responsable han avisado a los establecimientos que hagan las compras por los canales reglamentarios y que escaneen todos los paquetes de Kit Kat que les lleguen para asegurarse de que son legales. En caso de que se descubra que forman parte de los lotes robados, se debe informar a Nestlé, y esta lo revisará con la policía.
