Esperpéntico caso en Vila-seca. Agentes de los Mossos d'Esquadra, de manera coordinada con la Guardia Civil, trabajan frente a la playa de la Pineda, en Vila-seca, en la comarca del Tarragonès, para localizar el cadáver de un hombre que ayer entró en el mar y ya no salió. Según las primeras informaciones facilitadas por la policía catalana a ElCaso.com, el hombre iba en kayak y llevaba pesos como lastre cuando saltó al agua; por lo tanto, todo parece indicar que se trata de una muerte voluntaria. Sin embargo, la búsqueda se centra ahora en esta zona frente a la costa del Camp de Tarragona para localizar el cadáver desaparecido después de un nuevo conflicto entre la Guardia Civil y los Mossos d'Esquadra.
Conflicto entre Mossos y Guardia Civil
Ayer, miércoles 18 de marzo, se recibió el aviso de que un hombre de 47 años, de nacionalidad boliviana, había entrado al mar con un kayak y estos pesos. Se hizo búsqueda y finalmente se pudo localizar el kayak, sin nadie, pero se confirmó que a unos 3,5 metros bajo el agua había el cuerpo de este hombre, atado con una cuerda al kayak. En un primer momento, los Mossos, al confirmar que se trataba de una muerte voluntaria, iniciaron los trámites, con la Unidad de Investigación de Tarragona, que activó también otros recursos policiales, como la Unidad Subacuática y la Policía Marítima, para hacer la extracción correcta del cuerpo, preservarlo y poderlo poner a disposición judicial, tal como marca el protocolo.
Sin embargo, una embarcación de la Guardia Civil se presentó en el lugar de los hechos y comunicó que asumía la investigación de la muerte del hombre, unas directrices que los agentes de los Mossos en el lugar no habían recibido. Al contrario, al consultarlo con sus superiores, desde Mossos se confirmó que las diligencias debían seguir en manos de la policía catalana, que eran los que habían iniciado las gestiones e incluso ya habían recogido declaración de los familiares del hombre.
Retiran el kayak, pero no el cadáver
La embarcación de la Guardia Civil, a pesar de que Mossos informó que seguían ellos haciendo las gestiones para la retirada del cadáver, haciendo caso omiso, se acercó con la embarcación policial hasta el kayak, cortó la cuerda que lo unía con el cuerpo y lo retiró. No lo comunicaron a los Mossos. La policía catalana, cuando recibió información de que el Instituto Armado solo había retirado el kayak, pero no el cadáver, desplegó agentes en la zona para recuperar el cuerpo del hombre, pero ya era demasiado tarde.
Efectivos de la Policía Marítima, con motos de agua, intentaron confirmar si todavía estaba el cuerpo, sin embargo, la acción de la Guardia Civil, retirando el kayak, hizo perder toda posibilidad de poder situar la zona exacta. Además, y según ha podido saber ElCaso.com, ya oscuro y con lebeche en la zona, era imposible seguir trabajando, lo que hizo que los agentes, por orden de los jefes regionales, se retiraran alrededor de las ocho, emplazándose a este jueves, 19 de marzo, a seguir con la búsqueda del cuerpo, que, por ahora, todavía no se ha podido localizar. Esta disputa competencial, de momento, ha salido cara. El cuerpo del hombre no ha aparecido y ahora se están gastando decenas de miles de euros en recursos para poder localizarlo.
Investigación para aclarar los hechos
Aunque todo parece indicar que se trata de un suicidio, es necesario recuperar el cuerpo y hacerle la autopsia para confirmar los hechos. Fuentes policiales han explicado que también se localizó una nota del hombre, vecino de Vila-seca, asegurando que acabaría con su vida, pero igualmente es necesario hacer una investigación a fondo para aclarar todos los detalles de esta muerte y descartar cualquier acción criminal. Toda muerte no natural debe considerarse un homicidio hasta que se confirme lo contrario, asegura la doctrina policial. La investigación de los hechos, por ahora, no queda claro quién la acabará asumiendo. Aunque los Mossos han reclamado la competencia, desde la Guardia Civil en Tarragona también la han querido asumir, en un nuevo enfrentamiento entre los dos cuerpos policiales de la costa de nuestro país.
El Instituto Armado, para quedarse con el caso, informó a toda prisa de los hechos al Jutjat de Guàrdia de Tarragona, a pesar de que no tenían ninguna diligencia previa realizada; en cambio, los Mossos tenían los agentes sobre el terreno desde las tres de la tarde, cuando desde Reus un facultativo médico les informó de las intenciones de este hombre de acabar con su vida. Además de la nota, en el vehículo que usó para ir hasta la playa, los Mossos también encontraron otro documento de despedida de la víctima.