Las rotondas o glorietas son, durante la conducción, uno de los puntos más calientes, ya que requieren de especial atención para circular por ellas sin cometer infracciones ni poner en riesgo nuestra seguridad o la del resto de usuarios. Sin embargo, los accidentes en estas construcciones viales aumentaron exponencialmente en el año 2021, lo que demuestra que, a pesar de ser una de las zonas donde más precaución se debería tener, es precisamente donde más riesgos corren los conductores.
La Dirección General de Tráfico (DGT) recuerda que en una rotonda o glorieta deben seguirse una serie de normas. De lo contrario, las infracciones cometidas en estas zonas podrían costarnos hasta 500 euros y la pérdida de puntos de nuestro carné de conducir, ya que son comportamientos que pueden causar siniestros con fatales consecuencias.
La velocidad excesiva es la principal infracción
El hecho de entrar a una velocidad excesiva, es decir, que sobrepase el límite establecido, puede acarrearnos la pérdida de puntos de nuestro permiso de conducir. La velocidad excesiva es una de las principales causas de los siniestros. Según datos de la DGT, el 8% de los conductores implicados en accidentes en rotondas cometía esta infracción.
No respetar la prioridad
Es una de las infracciones más comunes dentro de una glorieta, pero también una de las más peligrosas. No ceder el paso al vehículo que ya se encuentra circulando por la rotonda puede provocar una colisión lateral, así como un choque múltiple, y puede costarnos 200 euros de multa y la pérdida de cuatro puntos del carné.
Cambiar continuamente de carril
Aquellos usuarios que, dentro de una glorieta, cambian continuamente de carril sin señalizarlo previamente y sin mantener la distancia lateral adecuada se arriesgan a provocar colisiones laterales; también se arriesgan a pagar una multa de 200 euros. Respecto a esto, la DGT indica que: "El uso de los carriles dentro de una glorieta es como en cualquier otro tramo de vía. Ocuparemos el carril de la derecha, fuera de poblado, y el que mejor convenga a nuestro destino en zonas urbanas. Y cambiaremos de carril siguiendo siempre dos normas básicas: respetar la prioridad y señalizar la maniobra”.
Salir de la rotonda o cruzarse desde el carril interior
Circular por el carril interior de la rotonda sirve para agilizar el tráfico dentro de la misma, así como para adelantar a otros vehículos. No obstante, se debe tener cuidado a la hora de abandonarlo, puesto que hacerlo sin respetar los vehículos que circulan por el carril exterior y cruzarnos directamente en su trayecto puede costarnos seis puntos de carné, 500 euros e incluso considerarse un delito por conducción temeraria. La DGT recuerda que se debe señalizar correctamente el cambio y con la antelación suficiente para que los otros vehículos puedan adaptarse a nuestros movimientos.
No respetar la prioridad de los ciclistas
Cuando un ciclista circula por una glorieta, goza de prioridad respecto los coches. Si un vehículo que se dispone a abandonar la glorieta no cede la prioridad al ciclista, se enfrenta, igual que en el caso anterior, a la pérdida de seis puntos de carné, una multa de 500 euros y a un delito de conducción temeraria en el caso de que la infracción haya puesto en peligro la vida del ciclista.