Intentar hacer contrabando de tabaco cruzando una frontera llena de policías puede ser una mala idea, ya que las posibilidades de que te pillen son mucho más elevadas. Esto es lo que le ha pasado a un hombre que quiso ir de Andorra a Catalunya con más de un millar de paquetes de tabaco en el coche, pero a quien los nervios le jugaron una mala pasada. Los hechos tuvieron lugar el pasado domingo 12 de abril, pocos minutos antes de las diez y media de la noche, cuando un vehículo con matrícula francesa accedió a la Aduana de la Farga de Moles por el carril verde como si no tuviera nada que declarar. Aun así, en los controles rutinarios que hacen aleatoriamente, lo detuvieron.
Los agentes de la Agència Tributària y la Guàrdia Civil del Resguard Fiscal, sin embargo, hicieron una primera inspección visual y vieron que el conductor tenía una actitud muy nerviosa, así que empezaron a sospechar que podría estar escondiendo algo. Le empezaron a preguntar si podía llevar alguna mercancía que tuviera que declarar y el hombre empezó a dudar, hasta que al verse atrapado acabó admitiendo que sí que la tenía. Por este motivo, le ordenaron que abriera el maletero del vehículo para ver qué era lo que transportaba.
Intentaba entrar a Catalunya con más de 1.000 paquetes de tabaco
En el interior del maletero, los policías encontraron 1.020 paquetes de tabaco de diferentes marcas y tres kilos de picadura, lo que se conoce popularmente como tabaco de liar. Todo con un valor económico de unos 5.644 euros. Una vez verificada la mercancía, se denunció administrativamente al conductor por contrabando y se le impuso la correspondiente multa. Por su parte, se decomisó el millar de paquetes de tabaco que llevaba, que quedó depositado en la Aduana de la Farga de Moles, a disposición de la autoridad aduanera.
