La Guardia Urbana de Tarragona ha detenido esta madrugada a un conductor que era un auténtico peligro. El hombre, de unos 40 años, cuya nacionalidad no ha sido revelada, conducía borracho por la ciudad cuando se ha empotrado contra un cuadro eléctrico y se lo ha cargado. Tras el impacto, el hombre ha intentado huir con la furgoneta, pero una patrulla ha podido interceptarlo y ha acabado detenido por un delito contra la seguridad del tráfico. Afortunadamente, a pesar del peligro que suponía el conductor ebrio, no ha habido ningún herido.
Los hechos han tenido lugar sobre las dos y media de la madrugada de hoy, viernes 30 de enero, cuando un hombre ha aparecido conduciendo una furgoneta por la Plaça dels Carros. El conductor, ebrio, se ha accidentado, y ha chocado contra un cuadro eléctrico, dejándolo reventado, tal como se puede ver en la foto publicada por el Diari de Tarragona. Según ha explicado la Guardia Urbana a ElCaso.com, la furgoneta ha pinchado las dos ruedas delanteras mientras maniobraba, y también ha causado daños en el lateral de la parada de autobús y en un árbol de la plaza. Después de empotrarse contra el aparato, el hombre ha intentado huir para evitar que lo pudieran multar o sancionar de alguna manera, pero no lo ha conseguido.
Atrapado intentando huir
Poco después, una patrulla de la Guardia Urbana ha detectado la furgoneta en la calle Pau del Protectorat, y ha conseguido que el conductor detuviera el vehículo. Viendo el estado del hombre, los policías le han hecho pasar por un control de alcoholemia, y cuando ha soplado ha dado un resultado de 1,07 mg/l, superando el límite permitido. Por protocolo, los agentes han intentado hacerle soplar una segunda vez, pero después de aquel resultado el conductor se ha negado. Con su negativa, los policías no han tenido más remedio que abrirle diligencias por un delito contra la seguridad del tráfico por conducir bajo los efectos del alcohol.
Los Bombers también han actuado por culpa del conductor ebrio, y se han tenido que desplazar a la plaza dels Carros para revisar el estado del cuadro eléctrico y de todo el sistema al que está conectado. Afortunadamente, después de unos veinte minutos, han podido confirmar que no había ningún riesgo, y se ha avisado a la compañía eléctrica, responsable de la reparación.