Los Mossos d'Esquadra investigan una clínica dental de l'Hospitalet de Llobregat (Barcelona) por una posible estafa después de cerrar de un día para otro y dejar colgados a cientos de clientes que tenían tratamientos a medias que ya habían pagado. De repente, al ir a las citas que tenían programadas, se encontraron con que en el local, de la cadena Oral Studio, había un cartel que ponía que estaba cerrado por avería. Nadie les había informado y tampoco respondían al teléfono ni a los mensajes de WhatsApp. En total habría unos 400 afectados, algunos de los cuales llegaron a pagar más de 10.000 euros.
Las víctimas están denunciando la situación a los Mossos d'Esquadra, que lo están rebotando al juzgado correspondiente para que lo estudie y determine de qué delito se trata. Según las denuncias, que no paran de crecer, una segunda empresa habría comprado la clínica, pero mientras no la vuelve a abrir, está derivando a los pacientes a otros centros ubicados también en l'Hospitalet. Aun así, se trata de clínicas que, como ha avanzado TV3, tienen el doble de trabajo y las citas que tenían pronto ahora son mucho más tarde o directamente no se vuelven a reprogramar.
Segunda clínica cerrada en menos de una semana
Se da la circunstancia de que no hace ni una semana, el pasado 6 de marzo, la Guardia Civil cerró otra clínica dental de la cadena Oral Studio en Zaragoza. Lo hicieron porque ejercía sin autorización e incumplía diversas medidas asistenciales como no tener inscritos los equipos de radiodiagnóstico, no tener un equipamiento de emergencia o tener unos boxes demasiado pequeños. En esta ocasión, cerca de 700 clientes quedaron colgados después de que muchos de ellos tuvieran tratamientos de implantología sin terminar. La cadena, que también cuenta con establecimientos en Barcelona, Girona o Alicante, capta a sus clientes con ofertas muy económicas, pero con la condición de que se tienen que pagar por adelantado.
