Los Mossos d'Esquadra han detenido a cinco hombres de entre 17 y 47 años por su implicación en la muerte de un hombre que el pasado 25 de febrero fue hallado sin vida en una casa de Balsareny, en el Bages (Barcelona). Las detenciones, según ha podido saber ElCaso.com, tuvieron lugar entre el miércoles y el jueves en las localidades de Manresa y Sant Fruitós de Bages, en la misma comarca, pero de momento no ha trascendido qué motivó el crimen ni cuál es la implicación de cada uno de los arrestados. La investigación de la Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de la policía catalana continúa en marcha para esclarecer los hechos y el juez mantiene el secreto de actuaciones.
Atado y tendido en el suelo boca abajo
La víctima, Jordi L., un hombre de 51 años de nacionalidad española, fue encontrado muerto en su casa, un piso de la antigua colonia minera de Vilafruns, donde había vivido con sus padres. Fue un familiar quien, hacia el anochecer, después de no poder contactar con él, dio el aviso de alerta a los servicios de emergencias y la Guardia Municipal fue hasta la vivienda. Su cadáver estaba boca abajo, en el suelo, y atado. Cuando los sanitarios del Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM) llegaron al lugar, ya no pudieron hacer nada para salvarle la vida. Se activó a los Mossos, primero los de la comisaría de Manresa y después los del grupo de homicidios, que abrieron una investigación.
La DIC asumió el caso y se empezaron a hacer indagaciones tanto en el interior de la casa, buscando posibles pistas que hubiera dejado el autor del crimen, así como en la vida de la víctima y su entorno. Finalmente, después de casi dos meses de investigación, los Mossos han podido relacionar a cinco hombres con el crimen, de quienes no se ha facilitado nacionalidad ni antecedentes, y los han detenido. Por ahora, se intenta esclarecer la participación que tuvo cada uno de ellos y si el crimen fue fruto de un robo con violencia que acabó mal o si la víctima los conocía y detrás puede haber algo más.
