Cada vez es más habitual leer noticias sobre piscinas que se han tenido que cerrar por culpa de la presencia de excrementos en el interior del agua. Una moda asquerosa que se hizo famosa el verano del año pasado a causa de un reto viral de TikTok y que, el verano de este 2026, ya ha manchado diversas instalaciones municipales de toda Catalunya, como por ejemplo Tàrrega, Bellpuig, Vic o Vilallonga del Camp. Este lunes, 20 de julio, sin embargo, la piscina del barrio de los Mangraners, de Lleida, ha tenido que cerrar, también por seguridad, pero por otro motivo bien diferente: la presencia de cristales dentro del agua.

Una botella de alcohol
Así lo ha comunicado el Ajuntament de Lleida a través de las redes sociales. A primera hora de la mañana, se ha localizado una botella de cristal rota en el borde de la piscina, tal como ha mostrado en una fotografía en las redes sociales, y también había trozos de cristal en el interior del agua. Como consecuencia, el consistorio se ha visto obligado a prohibir el acceso a los ciudadanos para evitar el riesgo de que los bañistas se puedan cortar.
El Ajuntament, en el mismo comunicado, ha condenado los hechos que ha calificado de vandálicos y ha asegurado que hay una investigación abierta. Durante la jornada de hoy, los técnicos se encuentran trabajando para poder abrir, este martes 21 de julio, la piscina.
El cierre de esta piscina llega en medio de un episodio de calor intenso, con los termómetros superando los 40 grados e, incluso, llegando a los 45. En una ciudad, además, que no tiene playa y donde muchos ciudadanos usan la piscina como refugio climático y lugar donde poder refrescarse y combatir las altas temperaturas. Es por eso que el Ajuntament ha permitido a los abonados de esta piscina y a las personas que habían reservado entrada para el día de hoy, el acceso a otras instalaciones municipales de Lleida.