Los Mossos d'Esquadra detuvieron el pasado 14 de julio a una pareja de ladrones que a principios de mayo saqueó una joyería de la calle Gran de Gràcia de Barcelona, llevándose joyas por valor de 8.530 euros. Los identificaron gracias a las cámaras de seguridad del establecimiento: se trataba de un hombre de 36 años y una mujer de 25 —cuyas nacionalidades no han sido comunicadas—, quienes, además de moverse por toda Catalunya cometiendo robos, estaban siendo buscados por las autoridades de media Europa.


Según se puede ver en las imágenes, los ladrones actuaron de manera coordinada y con mucho cuidado. Entraron en la joyería haciéndose pasar por clientes y, mientras la dependienta estaba distraída con compradores reales, la mujer manipuló los cierres de una de las vitrinas y cogió un puñado de joyas. Todo, mientras el hombre vigilaba que la trabajadora no se diera cuenta. Al terminar, se marcharon del establecimiento. El hombre, sin embargo, volvió pocos minutos más tarde para, disimuladamente, volver a meter la mano en la vitrina abierta para llevarse más piezas. 

A pesar de haber conseguido robar un botín considerable delante de clientes y de la trabajadora, sin que nadie viera qué pasaba, los ladrones cometieron un error fundamental: se dejaron grabar por las cámaras de seguridad. Los agentes de la Unitat d'Investigació (UI) de la comisaría de los Mossos de Gràcia analizaron estas imágenes y hablaron con algunos testigos, que les describieron el coche con el que habían huido. Las gestiones de la policía catalana los condujeron hasta el titular, quien expresó que había dejado el vehículo a una mujer días antes, cosa que fue clave para identificar sin ningún tipo de duda a los culpables. 

Gran movilidad por Catalunya y Europa

Al identificarlos, también descubrieron que se movían por toda Catalunya y que ya los habían detenido en Reus, Tarragona y Girona. Además, el hombre tenía una Orden de Detención Europea (ODE) emitida por las autoridades de Luxemburgo por un robo con fuerza en un domicilio, por el cual se enfrenta a una pena de diez años de prisión. Pero no solo eso: ambos tienen requisitorias vigentes en Austria y en Francia por delitos parecidos.

Los dos ladrones fueron detenidos por la policía catalana, acusados de un delito de robo con fuerza. La investigación, mientras tanto, continúa abierta para determinar si se les puede relacionar con otros hechos de estas características cometidos los últimos meses en nuestra casa. 

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