La Guardia Civil ha desarticulado una banda criminal de Girona especializada en robar cobre en municipios rurales de Galicia y Asturias, como A Fonsagrada, A Pastoriza, Santa Eulalia de Oscos o Cangas de Narcea, entre otros. La organización estaba formada por seis ladrones, de entre 21 y 51 años, a quienes la policía acusa ahora de ser los supuestos autores de los delitos de pertenencia a grupo criminal y delito continuado de hurto. Los acusados, además, estaban especializados en robar este material y sabían cómo hacerlo sin levantar sospechas en la policía.
Los ladrones habían diseñado un modus operandi propio: aprovechaban que las compañías telefónicas hacen obras para cambiar el antiguo cableado de cobre por la nueva tecnología de fibra óptica. Los ladrones cogían el cable antiguo, el que ya no se utiliza. Este material, cuando desaparecía, al estar en desuso e inutilizado, no generaba incidencias ni cortes en la red de comunicaciones. Este factor era clave para la banda criminal para poder actuar con impunidad en zonas rurales de difícil acceso donde no hay tanta vigilancia policial.
Más de 115.000 euros en cobre
En el marco de la operación Paradanova, la Guardia Civil ha logrado determinar la participación de esta banda itinerante de Girona en diversos robos del noroeste del estado español.
La policía ha recuperado 6.500 kilogramos de cobre, que han sido devueltos a las empresas víctimas de los robos. Además, los investigadores calculan que, con la técnica que empleaban, los ladrones llegaron a robar un total de 24.000 kilogramos de cableado, un botín que superaría los 115.000 euros.
