Durante los últimos dos meses, un hombre de 29 años decidió que la estación de metro de Badal, en el distrito de Sants-Montjuïc de Barcelona, era el lugar perfecto para robar teléfonos móviles. Entre mayo y lo que llevamos de junio, este individuo asaltó por sorpresa a ocho personas, siempre dentro del vagón y cuando el tren llegaba a la mencionada estación. Gracias a la descripción facilitada por las víctimas y a las imágenes de las cámaras de seguridad del metro, los agentes de la Unitat d'Investigació de l'Àrea Regional de Transport Urbà (ARTU) de los Mossos d'Esquadra lo pudieron detener el pasado jueves, 18 de junio, acusado de ocho robos con violencia.
La investigación arrancó ante un aumento inusual de robos de móviles de alta gama en la estación de Badal. Las pesquisas policiales determinaron que en todos los casos se trataba del mismo individuo que había establecido una rutina de delincuencia: siempre robaba los móviles dando un tirón repentino a la víctima, que tenía el teléfono en la mano, segundos antes de que se abrieran las puertas del vagón. Lo más curioso, sin embargo, era que siempre salía corriendo por la misma estación de la línea L5, la de Badal, por lo que los investigadores establecieron un dispositivo de localización en esta parada a primera hora de la mañana del pasado jueves, ya que el ladrón acostumbraba a actuar siempre durante la misma franja horaria.
Con todo, lo pudieron pillar justo después de hacer una tentativa de robo y quedó detenido. El hombre, cuya nacionalidad no se ha comunicado, tenía ocho antecedentes policiales y pasó a disposición judicial este sábado.
El método del carrusel
Los agentes también determinaron que este ladrón utilizaba la técnica del carrusel para moverse por la red de metro de Barcelona. Este método consiste en subir al tren en una estación determinada, bajar en otra, pero sin salir a la calle. En vez de eso, daba la vuelta y hacía un cambio de sentido, volviendo a subir al metro, haciendo un recorrido circular en busca de potenciales víctimas. Esta metodología ha permitido atraparlo, ya que los investigadores han podido averiguar sus rutinas gracias a las cámaras de seguridad tanto de los vagones como de las estaciones de metro.
