Una operación conjunta de los Mossos d'Esquadra y de la Guardia Civil ha permitido cazar a los miembros de una banda de ladrones itinerantes que, entre octubre de 2025 y julio de 2026, se embolsaron unos 700.000 euros en material informático que sustrajeron de diversas empresas de toda Catalunya y del Estado español. Los detenidos —cuatro hombres de nacionalidad chilena, de entre 25 y 53 años— fueron pillados en Barcelona y en Sant Boi de Llobregat el pasado 1 de septiembre, después de casi un año investigando un total de 72 robos con fuerza en compañías de Barcelona, Tarragona, Lleida, Girona, Huesca, Zaragoza y Castelló

Los ladrones asaltaban las empresas en horario nocturno / Guardia Civil

En total, 23 empresas de Barcelona, once de Tarragona, trece de Lleida, seis de Girona, nueve de Huesca, siete de Zaragoza y dos de Castelló fueron víctimas de este grupo que las asaltaba de noche para hacerse con teléfonos móviles, ordenadores y tabletas táctiles. A los detenidos también se les imputan cuatro delitos de falsedad documental y uno de pertenencia a grupo criminal organizado. Después de pasar a disposición del Tribunal de Instancia e Instrucción 1 de Monzón, quedaron en libertad con medidas cautelares.

Rápidos y precisos con una gran movilidad geográfica

La investigación llevada a cabo por la Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra de la comisaría de Lleida y el Equipo Territorial de la Policía Judicial de la Guardia Civil de Barbastro de la Guardia Civil reveló que el grupo actuaba habitualmente con un mínimo de tres o cuatro personas en cada asalto. Los delincuentes se dividían, entrando dos o tres de ellos en el interior de las empresas después de forzar las puertas, mientras que el resto vigilaba el exterior desde un coche que habían alquilado con documentación falsa. Para dificultar su identificación, los ladrones llevaban la cara completamente tapada. 

Se llevaron 700.000 euros en material informático de 72 empresas / Guardia Civil

Su forma de actuar era rápida y precisa, lo que hizo pensar a los investigadores que los asaltos se planificaban detalladamente y que estudiaban previamente los accesos y los puntos vulnerables de las empresas. Además, tenían una gran movilidad geográfica, ya que cometieron robos por toda Catalunya y llegaron a desplazarse hasta Aragón y el País Valencià, y también contaban con la colaboración de terceras personas que se encargaban de hacer desaparecer rápidamente el material informático sustraído. 

La explotación de la investigación se hizo el pasado 1 de septiembre, con la detención de los cuatro principales investigados en sus domicilios de Barcelona y Sant Boi de Llobregat.