Los Mossos d'Esquadra han detenido al ladrón que durante las últimas semanas del 2025 había estado poniendo el mierdo en el cuerpo entre los vecinos del Baix Penedès (Tarragona) con cerca de una decena de robos con fuerza en domicilios en solo un mes, concretamente entre el 17 de noviembre y el 21 de diciembre. En la mayoría de los casos, este delincuente entraba a las viviendas de madrugada, escalando las vallas exteriores y forzando puertas y ventanas para acceder al interior. Una vez dentro, recogía dinero, joyas, tarjetas bancarias y todos los objetos de valor que después podría vender fácil y rápido en el mercado de segunda mano.

Aunque el primer robo tuvo lugar el 17 de noviembre, cuando entró a una casa de Cunit forzando la ventana, la gran mayoría se concentraron en un período de diez días a mediados de diciembre. El día 11 consiguió robar en dos casas más en Cunit, en una en la urbanización Mas Mel de Calafell y en otra en Coma-ruga. Al día siguiente volvió a actuar, esta vez en cuatro viviendas de Segur de Calafell. En uno de estos robos, también cogió las llaves de un vehículo con el que huyó del lugar y provocó un accidente en Cunit en el que dejó un herido leve. Cuando la Policía Local llegó al lugar, sin embargo, el individuo huyó a pie y no lo pudieron detener.

Detenido en una pelea en Tarragona

La Unidad de Investigación de El Vendrell, gracias a las imágenes de las cámaras de seguridad de algunos de los domicilios y a diversas gestiones realizadas durante las últimas semanas, lo pudieron identificar y emitieron una orden de detención. Gracias a ello, el pasado miércoles, 7 de enero, efectivos del Grupo de Delincuencia Urbana de la comisaría de Tarragona lo pudieron arrestar después de que se viera implicado en una pelea en el barrio de Campclar. Al comprobar sus datos en la base policial, vieron que en el Baix Penedès lo buscaban por una decena de robos con fuerza y un hurto de uso de vehículo. Así pues, el hombre, de 37 años y de quien no se ha facilitado la nacionalidad, quedó detenido.

Los agentes lo trasladaron a la comisaría del Vendrell, donde los investigadores lo pudieron relacionar con tres robos más que se produjeron entre el 20 y el 21 de diciembre. El primero tuvo lugar en la urbanización de Mongons de Tarragona, donde se llevó un coche que después fue encontrado en la capital del Baix Penedès, mientras que el segundo lo cometió en un hotel de Coma-ruga, de donde robó una riñonera con las llaves de un coche que pudo ser recuperado días después en Vilafranca del Penedès. Gracias a la localización de este vehículo, se pudo resolver un tercer robo, cometido el 21 de diciembre en Mont-roig del Camp, ya que algunos de los objetos robados estaban en su interior.