Una discusión de tráfico en Castelló d'Empúries ha acabado con una pelea entre varias personas, un agente de la Policía Local teniendo que esquivar un coche para no ser atropellado y el conductor implicado huido durante varias horas. Los hechos han tenido lugar esta pasada noche cuando los policías municipales han recibido el aviso de que se estaba produciendo un enfrentamiento en medio de la calle que, presuntamente, se había originado por un conflicto por un aparcamiento. Inmediatamente, varias patrullas se han activado y se han desplazado hasta el punto indicado.

Los implicados en la pelea, lejos de quedarse solo en las palabras, se han agredido y dos personas han acabado heridas y han tenido que ser atendidas por el Sistema d'Emergències Mèdiques (SEM), que las ha trasladado a un centro hospitalario para que pudieran recibir atención médica. Uno de los implicados, sin embargo, ha intentado huir en coche. Los policías le han hecho indicaciones para que se detuviera, pero el conductor ha hecho caso omiso, ha dirigido el vehículo hacia uno de los agentes y lo ha intentado atropellar. Afortunadamente, el policía ha podido saltar en el último momento para esquivar el coche y no ser atropellado, aunque ha sufrido lesiones leves.

El conductor fugado, detenido horas después

Aunque en un primer momento el conductor ha podido escaparse, la huida no ha durado mucho. Al cabo de un rato, los agentes de la Policía Local han encontrado el coche sin nadie en el interior y lo han trasladado al depósito municipal. En cuanto al conductor, un hombre de quien no se ha facilitado la edad ni la nacionalidad, así como tampoco si tenía antecedentes, ha podido ser detenido horas después como presunto autor de un delito de atentado contra agentes de la autoridad. Además, también se le acusa de un delito de lesiones relacionado con los mismos hechos y se le han impuesto cuatro denuncias por infracciones de tráfico.

Ante estos hechos, desde la Policía Local de Castelló d'Empúries ponen de relieve que "cada servicio policial comporta un grado de incertidumbre y de riesgo que solo se conoce cuando se llega al lugar". "En muchas ocasiones, deben tomar decisiones en segundos para proteger la integridad de las víctimas, de los testigos y del resto de la ciudadanía", añaden, al mismo tiempo que recuerdan que "respetar la función policial es también proteger la seguridad de toda la comunidad", ya que "no solo se atenta contra su integridad física; también se pone en riesgo el servicio público que garantiza la seguridad y la convivencia de todos".