Los vecinos del Baix Empordà (Girona) ya pueden respirar un poco más tranquilos. Después de cerca de 40 detenciones, la mujer que en los últimos meses había traído de cabeza a los diferentes cuerpos policiales de la comarca ha ingresado, por fin, en la cárcel. La detención que la ha acabado llevando a dormir entre rejas tuvo lugar el pasado sábado, 7 de febrero, cuando agentes de la Policía Local de Palafrugell la vieron salir con una bolsa de una casa donde había entrado poco antes. Ya la conocían, sabían quién era y lo que presuntamente había hecho dentro de aquel domicilio, así que la registraron y detuvieron otra vez.

De hecho, el cuerpo municipal hacía tiempo que iba tras los pasos de esta mujer, española de 34 años, y se le hacía un seguimiento continuado y constante. Su historial delictivo era muy amplio, principalmente por robos que había estado cometiendo tanto en Palafrugell como en otras poblaciones de la comarca. No obstante, siempre que la detenían, tanto ellos como los Mossos d'Esquadra, acababa saliendo en libertad a las pocas horas por decisión del juez. Se había pedido en reiteradas ocasiones que se la encerrara en la cárcel, pero no ha sido hasta ahora, debido a la reiteración y las sucesivas intervenciones policiales, que el magistrado ha dicho basta y ha decidido que la mujer no podía continuar campando libre por la calle.

Detenida dos veces en 24 horas

A pesar de las continuas detenciones que se iban produciendo, hasta ahora la mujer seguía actuando con total impunidad. De hecho, a principios de año llegó a ser detenida dos veces en poco más de 24 horas de diferencia, tal como ya explicó El Caso.com. El 8 de enero, sobre las cuatro de la tarde, los Mossos la detuvieron después de que unos vecinos la vieran entrando a robar en una casa de Begur a la que accedió saltando una valla del jardín. Después de pasar la noche en los calabozos, salió en libertad y pocas horas después volvió a ser detenida, esta vez por la Policía Local de Palafrugell, cuando la pillaron circulando con un coche robado. Más tarde, ya en comisaría, descubrieron que esa misma madrugada también había entrado a robar en casa de una mujer de unos 80 años mientras dormía