Un operativo en todo el Estado contra las clínicas clandestinas ha terminado con nueve detenidos, dos de ellos en Catalunya, y dos de estos establecimientos ilegales en L'Hospitalet de Llobregat y Cornellà cerrados. Además, se han intervenido más de 10.000 dosis de bótox que utilizaban sin que cumplieran las mínimas medidas de garantía sanitaria. La investigación, llevada a cabo por la Guardia Civil, comenzó en marzo de 2025, cuando se detectó la llegada al aeropuerto de Foronda, en Vitoria, de medicamentos y productos sanitarios que venían de Corea del Sur y Vietnam.

Entre los productos había bótox, ácido hialurónico y medicamentos destinados a la diabetes que, de forma indebida, también se pueden usar para perder peso. Todo este material había llegado sin pasar ningún control sanitario y sin respetar las medidas de transporte y conservación exigidas, sobre todo la cadena de frío que garantiza su seguridad, lo que podía poner en peligro la vida de los pacientes. Después de las correspondientes indagaciones, se determinó que todos estos productos iban destinados a diferentes clínicas clandestinas ubicadas en las localidades catalanas de L'Hospitalet de Llobregat y Cornellà de Llobregat, así como en las vascas de Bilbao, Basauri, Galdakao y Barakaldo; en la asturiana de Avilés y en las canarias de Carrizal y Vecindario.

Clínicas clandestinas en peluquerías o casas particulares

Las diferentes clínicas clandestinas, más allá de no tener la licencia para llevar a cabo esta actividad, no cumplían unas mínimas condiciones sanitarias y muchas veces ni siquiera estaban en un local habilitado, sino que se llegaba a hacer operaciones en peluquerías o domicilios particulares. Además, aunque en algunos casos las intervenciones eran hechas por profesionales colegiados, también había implicadas personas sin ninguna titulación ni formación sanitaria.

Finalmente, este mes de mayo, después de más de un año de investigación, se realizaron entradas y registros en las diferentes clínicas clandestinas, donde se intervinieron 10.000 dosis de bótox y más de 200 viales de ácido hialurónico de dudosa procedencia. Además, también se confiscaron 115.000 euros que supuestamente serían parte de los beneficios que habían obtenido realizando estas operaciones ilegales. Desde las autoridades, recuerdan que someterse a este tipo de tratamientos estéticos, muchas veces a un precio muy económico, puede acabar comportando graves infecciones, reacciones alérgicas, parálisis facial, secuelas permanentes o, en el peor de los casos, poner en peligro la vida de los pacientes.

Se intervinieron 10.000 dosis de bótox y más de 200 viales de ácido hialurónico. / GC