La policía ha desarticulado una banda criminal acusada, supuestamente, de cometer ciberestafas y dejar numerosas víctimas en diferentes ciudades del Estado español. De las seis personas arrestadas —todas de nacionalidad española y de entre 25 y 30 años— dos de ellas, las máximas responsables del entramado, vivían en Barcelona y con el dinero que estafaban a través de internet llevaban una vida de lujo y gastaban una gran cantidad de dinero saliendo de fiesta en locales de ocio nocturno de Barcelona y conduciendo coches de alta gama.

La investigación comenzó hace tres años, el año 2023, cuando la comisaría de la Guardia Civil de Ciudad Rodrigo, un municipio de Salamanca, recibió la denuncia de una de las víctimas de este grupo criminal.  La mujer, que era la representante de una empresa, informó a los agentes que se habían realizado transferencias bancarias no autorizadas de 15.000 euros. Ante los hechos, el grupo de Delitos Informáticos y Tecnológicos de la Policía Judicial del Instituto Armado abrió una investigación para saber quién estaba detrás. 

Método vishing y smishing 

En el marco de la Operación Esavalle, la Guardia Civil descubrió que estaba ante una banda criminal que se dedicaba a estafar a personas de todo el Estado español. Los ciberladrones utilizaban dos técnicas muy conocidas en el mundo de la ciberdelincuencia: por un lado, el vishing, que consiste en suplantar la identidad de una empresa a través de llamadas de teléfono.

Por otro lado, el smishing, un método similar al anterior, donde los ladrones se ponían en contacto con las víctimas a través de SMS. En ambas técnicas, la banda criminal buscaba obtener información confidencial, como las contraseñas o los datos bancarios, para realizar transferencias hacia sus cuentas corrientes. 

Los máximos responsables de esta banda criminal, que tenía una estructura piramidal jerarquizada, hacían lo que se conoce como "crimen como servicio". Esto es un modelo de negocio de internet, que se ofrece en la Dark Web, donde los ciberladrones crean cuentas bancarias en entidades y plataformas de venta de criptomonedas para venderlas a otros ciberdelincuentes mucho más experimentados. Estas cuentas iban a nombre de personas a quienes habían engañado o pagado previamente.

Busquen más responsables

Finalmente, la Guardia Civil, después de tres años de investigación, ha logrado detener a los miembros de esta banda criminal en diferentes municipios de Barcelona, Madrid y La Coruña. Se trata de seis personas de nacionalidad española, cuatro hombres y dos mujeres, de entre 25 y 30 años acusadas de ser las supuestas autoras de diferentes delitos de estafa cometidos a través de las TIC, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal. 

Según ha informado el Instituto Armado, la banda criminal dejó numerosas víctimas por todo el Estado español, especialmente en Salamanca, Madrid y Zaragoza. La Guardia Civil realizó las primeras detenciones —las de estas seis personas— entre octubre del año 2025 y ahora, el inicio de este 2026. Aun así, los investigadores no dan el caso por cerrado y no descartan que pueda haber más personas arrestadas. Además, los agentes aún no pueden decir un número total de víctimas y personas estafadas.