Los Mossos d'Esquadra han desmantelado un entramado criminal que, durante dos años y medio, estafó más de un millón de euros a una empresa de telecomunicaciones del Estado español. Los estafadores contactaban con los clientes de la compañía y, mediante técnicas de ingeniería social, conseguían sus datos personales. Después, con esta información, contrataban líneas de teléfono a nombre de los usuarios y conseguían teléfonos móviles de alta gama, con contratos de pago fraccionado. La policía ha detenido a doce personas de esta banda, nueve de las cuales en Catalunya, que llegaron a conseguir más de 700 móviles que, según ha podido saber ElCaso.com, los vendían en el mercado negro a personas de fuera del Estado español.

Disponen de la colaboración de los repartidores

La Divisió d'Investigació Criminal (DIC) de los Mossos d'Esquadra, junto con la Unidad de Ciberdelincuencia de la UDEF —la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional— de Valencia y Zaragoza y el equipo de Prevención del Fraude de la empresa, comenzó las investigaciones en noviembre del año 2025, después de recibir la denuncia de la compañía.

Fruto de las gestiones, los investigadores confirmaron que estaban ante un entramado criminal repartido por diferentes ciudades del Estado español, donde los miembros tenían una clara distribución de las funciones, entre ellas la dirección, la contratación de los móviles y la logística. Además, según informan los Mossos d'Esquadra, la red criminal era capaz de adaptarse a los diferentes mecanismos de seguridad de la empresa.

Los miembros de la organización contactaban con las víctimas y, mediante técnicas de ingeniería social, conseguían su información personal. Después, con estos datos, hacían contratos de líneas nuevas haciéndose pasar por los usuarios a quienes suplantaban y compraban teléfonos de alta gama con pago financiado.

Los delincuentes contaban con el apoyo de algunos de los repartidores de diferentes empresas de transporte, que simulaban las entregas a los clientes reales y daban los móviles a los miembros de la organización. Los aparatos, después, eran vendidos en el mercado negro y, según ha podido saber ElCaso.com de fuentes policiales, la hipótesis principal de los investigadores es que los teléfonos salían del Estado español.

Más de un millón de euros

La investigación continúa abierta y los Mossos d'Esquadra estiman que, hoy por hoy, el grupo criminal, especializado en una estafa a gran escala, ha llegado a robar 788 teléfonos móviles a la compañía de telecomunicaciones, haciéndose pasar por otros clientes —a veces llegaron a suplantar la identidad de una misma persona en más de una ocasión. Según la policía catalana, el valor económico de la estafa llegaría a los 1.097.564 euros.

El pasado 27 de mayo, los Mossos d'Esquadra, junto con la Policía Nacional, llevó a cabo un dispositivo en diferentes ciudades del Estado español que permitió arrestar a doce individuos, de entre 25 y 45 años, acusados, supuestamente, de participar en la trama. En total, se detuvo a una persona en Barcelona, dos en l'Hospitalet de Llobregat, seis en Granollers, una en Valencia, una en Zaragoza y una en Alcalá de Henares. La policía no descarta realizar nuevas detenciones.

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