El conserje del campo de fútbol de Cambrils ha recibido una brutal paliza por parte de un grupo de jugadores del equipo sénior del Club Laguna de fútbol sala. Los hechos tuvieron lugar el pasado martes por la noche, en torno a las 22.30 horas, hora de cierre del equipamiento municipal. Los jugadores habían acabado su entrenamiento en la carpa anexa y se encontraban en el vestuario duchándose y cambiándose de ropa. El trabajador entró para avisarlos de que ya casi era la hora de cerrar y se tenían que dar prisa, pero los chicos se lo siguieron tomando con calma. El hombre tuvo que insistir en varias ocasiones, pero los chicos no se lo tomaron muy bien. Algunos de ellos se encararon y le empezaron a agredir.

Un grupo de cinco o seis jugadores, según ha adelantado Revista Cambrils, rodearon al conserje, le taparon la cabeza con una sudadera y lo empezaron a golpear. Le dieron puñetazos y patadas por todo el cuerpo, hasta que lo dejaron malherido en el suelo y se marcharon. El hombre se pudo encerrar en los vestuarios y llamó al 112, que activó dos patrullas de la Policía Local. Después de explicar a los agentes lo que había sucedido, estos le recomendaron que fuera a comisaría a presentar la denuncia y que llevara un informe médico de las lesiones. El trabajador fue directamente al Hospital Antoni de Gimbernat de Cambrils, donde le hicieron una revisión.

Afortunadamente, el hombre solo sufrió varias contusiones y no tuvo ninguna fractura o lesión importante. Al día siguiente, fue a dependencias policiales para formalizar la denuncia. La Policía Local de Cambrils abrió una investigación de la agresión. Aunque la primera versión hablaba de cinco o seis agresores, los investigadores se centran especialmente en dos chicos que son los que habrían inducido a la paliza y que la víctima pudo identificar plenamente. El resto de jóvenes habrían dado cobertura y estarían investigados como cómplices de un posible delito de lesiones.

El conflicto entre el club y los conserjes viene de lejos

La paliza al conserje por parte de los jugadores del Club Laguna ha sido la respuesta agresiva a unos últimos meses de tensión y conflicto. Los trabajadores municipales se quejan de que las instalaciones deportivas están llenas de gente a la hora de cierre y que tienen que alargar su hora de salida y se tienen que ir a casa más tarde de lo que deberían. En contraposición, los miembros del equipo de fútbol sala se quejan de que los que entrenan antes que ellos acaban más tarde de lo previsto y hacen que se tengan que retrasar de su horario de entrenamiento, que acaben más tarde y todavía estén en las duchas a la hora de cierre. Creen que el problema lo tendría cualquier otro club que fuera el último a utilizar el equipamiento.

Además, desde el club también han apuntado que el conserje que ha sido víctima de la paliza les hacía fuera de malas maneras habitualmente, llegando a insultar a los jugadores o cerrarles la luz y dejarles a oscuras dentro de las duchas. De hecho, durante las horas posteriores de la agresión, el club no se pronunció y no pidió disculpas por la paliza, lo que provocó que los siete conserjes de las instalaciones deportivas de Cambrils prohibieran la entrada a cualquier equipo del Club Laguna. El Ayuntamiento ha tenido que intervenir en el conflicto y solo ha prohibido el acceso al equipo sénior donde militaban los agresores. Se trata de una medida provisional de 15 días, que no se descarta que pueda acabar siendo definitiva. De momento, el partido de este fin de semana se ha suspendido. Por su parte, el club ha acabado publicando un comunicado denunciando la agresión, mostrando su solidaridad con el conserje y asegurando que no permitirá la continuidad de los agresores.