La Guardia Urbana de Barcelona atrapó a dos personas que llevaban encima todo tipo de drogas. Los agentes las encontraron bebiendo alcohol en la calle, en el distrito de Sants-Montjuïc, se acercaron para cachearlas y descubrieron que iban cargadas de un montón de drogas diferentes como marihuana, cocaína o, sobre todo, popper. Por este motivo, han quedado detenidas por un delito contra la salud pública por tráfico de drogas. La Guardia Urbana de Barcelona, en su habitual exceso de celo, no ha querido revelar más datos sobre las personas detenidas, como la edad, el género, la nacionalidad o los antecedentes.
Los hechos tuvieron lugar ayer, durante la madrugada del sábado 14 de febrero. Una patrulla de paisano de la Guardia Urbana estaba realizando tareas de prevención en torno a la zona de ocio nocturno del Poble Espanyol cuando vio a dos personas en el camino de la Foixarda que estaban haciendo un botellón. Los policías se acercaron rápidamente, identificaron a las dos personas y decidieron cachearlas. El alcohol que estaban consumiendo no era todo lo que tenían encima, y los agentes pudieron comprobarlo rápidamente. Les encontraron una báscula de precisión y un montón de drogas: éxtasis, marihuana, hachís, cocaína y, sobre todo, popper.
¿Qué es el popper?
De las otras drogas, como se puede ver en la foto, tenían algunas dosis, pero lo principal era el popper. Las personas detenidas tenían un total de 23 frascos de esta sustancia. El popper es una droga líquida, pero no se bebe ni se inyecta, sino que se inhala o, dicho de otra manera, "se huele". Después de acercárselo a la nariz y coger aire, las personas que consumen esta droga tienen unos minutos de euforia, donde están más contentos, más activos y les parece más divertido todo. El efecto, sin embargo, dura muy poco, y cuando desaparece deja a su consumidor más apagado que antes.