Los Mossos d'Esquadra han acabado con una banda criminal que importaba dinero de la Camorra, la peligrosa mafia italiana, y lo hacía circular por nuestro país. Los policías han identificado a cuatro personas y han detenido a tres en Terrassa (Vallès Occidental) y Torelló (Osona). Los detenidos ya han pasado a disposición judicial. El problema de los billetes falsificados, sin embargo, no se limita a estos municipios, sino que afectan a toda Catalunya y se han disparado especialmente en el Área Metropolitana de Barcelona. Los Mossos d'Esquadra, en su habitual exceso de celo, no han revelado más datos sobre los detenidos.

Durante el 2025, los policías detectaron un aumento muy preocupante de denuncias relacionadas con billetes falsos, sobre todo en el Vallès Occidental y en la zona metropolitana de Barcelona. Esto les hizo sospechar que podía haber un grupo detrás y comenzaron una investigación. Los Mossos hicieron un mapa apuntando los lugares donde se habían denunciado estos hechos, para saber por dónde entraban los billetes falsos. También hablaron con los comerciantes afectados y, gracias a su colaboración, se pudieron identificar a las personas que hacían compras con estos billetes. Todo apuntaba hacia varias personas de Terrassa y Torelló. Finalmente, el día 27 de enero, efectivos del Àrea Central de Crim Organitzat y de la ARRO de la Región Policial Metropolitana Norte (RPMN) y la Región Policial Central (RPC) hicieron tres entradas y registros en los domicilios de los tres detenidos y el investigado, y se pudieron corroborar las sospechas. Los policías encontraron allí unos 2.000 euros falsos que demostraban que aquellas personas estaban implicadas.

Falsificaciones de la Camorra

Los billetes fraudulentos eran de 50 euros, los más habituales por imitaciones, ya que no levantan tantas sospechas como los billetes de mayor valor. En este caso, las falsificaciones se fabricaban en Italia y las controlaba y vendía por toda Europa la Camorra napolitana. Se trata de imitaciones muy bien hechas, porque replicaban perfectamente detalles complicados como la ventana holográfica transparente y la tinta de seguridad que cambia de color. Esto, junto con la buena calidad del material, hacía muy difícil detectar que se trataba de una falsificación que el Banco Central Europeo considera "muy peligrosa". Aun así, los Mossos d'Esquadra han conseguido detener a los delincuentes, dando un fuerte golpe contra la falsificación de dinero. Este es un problema muy presente en nuestra casa. Sin ir más lejos, durante el año pasado entraron en Cataluña un total de 40.000 euros falsos.